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Morgan Stanley sostiene que 2026 será un año especialmente positivo para la renta variable, con un entorno que favorecerá claramente a los activos de riesgo y situará a Estados Unidos como la plaza con mejores perspectivas a nivel mundial. La entidad afirma que “los activos de riesgo están preparados para un sólido 2026” y aconseja bolsa frente a crédito y bonos gubernamentales: “Recomendamos renta variable por delante del crédito y de los bonos gubernamentales, con preferencia por los activos estadounidenses”.

En un completo informe, titulado 'The Year of Risk Reboot' ('El año del reinicio del riesgo'), subraya que la combinación simultánea de política fiscal, monetaria y regulatoria actuará de forma expansiva, algo inusual fuera de un periodo de recesión y que refuerza las perspectivas de crecimiento y de beneficios empresariales. Según Morgan Stanley, esta configuración crea una base sólida para que los activos de riesgo se comporten mejor en 2026 que en otros ciclos recientes, con un apoyo especialmente significativo para la renta variable estadounidense.

UN ENTORNO MACRO Y DE POLÍTICA ECONÓMICA QUE IMPULSA LA BOLSA

La visión del banco para 2026 descansa en la idea de que Estados Unidos disfrutará de un contexto procíclico respaldado por políticas fiscales expansivas, una Reserva Federal (Fed) que mantiene una orientación acomodaticia y un entorno regulatorio favorable. Morgan Stanley insiste en que esta combinación es poco frecuente: políticas fiscales, monetarias y regulatorias “actuando todas en la misma dirección (procíclica)” en un momento en el que no existe recesión.

Este escenario se traduce, según la firma, en un apoyo directo a los múltiplos de valoración, a la actividad empresarial y a la continuidad del ciclo de beneficios. Morgan Stanley afirma que el impulso macro situará a Estados Unidos en una posición claramente superior respecto al resto de las economías desarrolladas y emergentes, dada su capacidad para combinar crecimiento, eficiencia y un ciclo político que favorece la inversión.

LA INVERSIÓN EN IA COMO CATALIZADOR ESTRUCTURAL

Uno de los elementos centrales del informe es el papel de la inteligencia artificial (IA) como motor económico y financiero. Morgan Stanley destaca que el ciclo de inversión asociado a centros de datos y a infraestructuras de IA está aún en una fase inicial: “Se ha ejecutado menos del 20% del capex necesario relacionado con centros de datos para IA”.

Morgan Stanley destaca que el ciclo de inversión asociado a centros de datos y a infraestructuras de IA está aún en una fase inicial

La firma estima que este ciclo implicará cerca de 3 billones de dólares en inversión, de los cuales alrededor de 1,5 billones necesitarán financiación. Esto tendrá un impacto directo en varios segmentos del mercado de crédito, como el investment grade, las emisiones high yield, las securitizaciones y otros tipos de financiación estructurada. Morgan Stanley sostiene que esta ola de inversión apoyará la productividad y los beneficios corporativos, con especial incidencia en Estados Unidos, que es donde se concentra la mayor parte del capex y donde los efectos de eficiencia serán más visibles. Este impulso tecnológico también justificará una mayor actividad corporativa: “Más inversión en capital, más fusiones y adquisiciones, más dinamismo empresarial”.

POSICIONAMIENTO CLARO: BOLSA POR DELANTE DE CRÉDITO Y BONOS

EEUU será el principal beneficiado del contexto, con menos viento de cola para Europa

El informe es tajante en sus preferencias para 2026. Morgan Stanley apuesta por 'sobreponderar' renta variable, 'infraponderar' crédito y bonos soberanos y 'mantener' exposición a EEUU como activo central. El banco considera que los bonos gubernamentales ofrecerán rendimientos más modestos, con un rally en la primera mitad del año seguido de una estabilización posterior. En cuanto al crédito corporativo, prevé que el high yield supere al investment grade debido al aumento del dinamismo empresarial y a unas condiciones de financiación más favorables.

El banco también llama la atención sobre el comportamiento previsto del dólar: una fase de debilidad inicial seguida de recuperación hacia finales del año, lo que afecta de forma desigual a las divisas del G10 y a los emergentes.

EEUU LIDERA, EUROPA QUEDA REZAGADA

Morgan Stanley considera que Estados Unidos será el principal beneficiado del contexto global, mientras que Europa no contará con los mismos vientos de cola, tanto por su menor exposición al ciclo de IA como por condiciones macro menos expansivas. En el ámbito emergente, la firma prevé mejores perspectivas para Latinoamérica y CEEMEA (Europa Central y del Este, Oriente Medio y África) que para Asia, donde la recuperación será más desigual.

La conclusión del informe es clara: 2026 se perfila como un año de marcada ventaja relativa de la renta variable frente a otros activos, un entorno en el que Estados Unidos será el centro del impulso global y en el que la inversión en inteligencia artificial actuará como uno de los motores estructurales más importantes del ciclo. Con “los activos de riesgo preparados para un sólido 2026”, Morgan Stanley proyecta un escenario en el que las bolsas volverán a ocupar el papel protagonista.

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