- Los inversores han mostrado temor a una mayor regulación en la industria
- Los expertos aseguran que no se puede matar la innovación imponiendo precios bajos

Hillary Clinton, precandidata a la Casa Blanca a través de las primarias demócratas, mostró hace una semana su indignación con la industria farmacéutica. Desde entonces, el sector de las biotecnológicas se ha desplomado en Wall Street y pierde 132.000 millones de dólares en valor de mercado.