l enseigne wall street est photographiee a la bourse de new york a manhattan new york

Estados Unidos (EEUU) se prepara ya para despedir un año convulso en lo económico, aunque con el ánimo renovado tras experimentar una mejora de las perspectivas en la segunda mitad del curso, tras la incertidumbre inicial generada por el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y el despliegue de su política comercial, que tuvo su mayor impacto en los mercados con el anuncio de sus aranceles recíprocos de abril.

Con este contexto, los analistas de Rabobank explican que todavía persiste una "gran incertidumbre en las perspectivas" para el próximo año, motivada principalmente por los aranceles y la inteligencia artificial (IA), aunque ven cada vez menos probable una recesión en la economía estadounidense. También esperan que la Reserva Federal (Fed), ya con un presidente cercano a Trump, se muestre predispuesta a recortar los tipos de interés.

"Nuestras previsiones base no incluyen una recesión en 2026. El riesgo de recesión causado por una política monetaria restrictiva ha disminuido ahora que la Reserva Federal ha recortado el rango objetivo de la tasa de fondos federales desde un máximo del 5,25-5,50% que comenzó en julio de 2023 y finalizó en septiembre de 2024 hasta el 3,75-4,00% en octubre de 2025. Además, tras una pausa desde diciembre de 2024, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) reanudó su ciclo de recortes en septiembre de 2025 ante el aumento de los riesgos a la baja para el mercado laboral", anticipan.

Por otro lado, creen que el impacto estanflacionario de los aranceles "aún representa un riesgo de recesión", aunque estos analistas contemplan "varias reversiones arancelarias para reducir los efectos adversos". Sin embargo, alertan de que "una escalada de las tensiones comerciales entre EEUU y China podría volver a aumentar este riesgo de recesión".

"Sin embargo, una burbuja de IA podría provocar una caída en la inversión empresarial y revertir los efectos de riqueza que han sustentado un sólido gasto general del consumidor. Mientras tanto, tampoco se pueden descartar otras burbujas de activos. Los sospechosos habituales incluyen el sector inmobiliario (tanto residencial como comercial), las criptomonedas e incluso los mercados de activos en general", añaden.

En resumen, consideran que "la política comercial y las burbujas de activos parecen representar un mayor riesgo de recesión en 2026 que la política monetaria y fiscal", aunque explican que "la ocurrencia y el momento de posibles escaladas comerciales y posibles colapsos de burbujas de activos son difíciles de predecir".

"Por lo tanto, los dejamos fuera de nuestras previsiones base, pero sí señalamos los riesgos para nuestras previsiones base", subrayan.

RECORTES DE TIPOS

Los expertos de Rabobank creen que la Fed tendrá margen en 2026 para implementar nuevos recortes de tipos, aunque para esto creen que habrá que esperar a que un nuevo director tome el relevo de Jerome Powell, y es que, hasta el momento, el banco central "aún lidia con el impacto estanflacionario de los aranceles".

Esto ha generado un considerable desacuerdo en el Comité. Los más conservadores siguen preocupados por la falta de progreso en materia de inflación, mientras que los menos conservadores se preocupan principalmente por los riesgos a la baja para el mercado laboral.

"El impacto retardado de los aranceles en la inflación de precios al consumidor podría ralentizar el descenso del rango objetivo de la tasa de fondos federales, especialmente en el primer semestre de 2026. Además, aún podríamos observar efectos inflacionarios derivados del auge de la inversión en inteligencia artificial. Sin embargo, una vez que el nuevo presidente designado por Trump asuma su cargo en la reunión del 17 y 18 de junio, es probable que veamos un esfuerzo decidido para que las tasas de política monetaria vuelvan a ser neutrales o incluso inferiores a ese nivel antes de finales de 2026", comentan.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Una de las grandes incógnitas de cara al año que viene es qué ocurrirá con la inteligencia artificial (IA), ya que el último trimestre de 2025 ha venido cargado de temores sobre la posible formación de una burbuja en torno a las 'big tech' de EEUU, ya que sus altas valoraciones han alertado a una parte del mercado.

"Otro factor impredecible para 2026 es el rápido desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Gran parte del crecimiento de la inversión empresarial en los últimos 12 meses se puede atribuir a la inversión relacionada con la IA, lo que oculta una disminución de la inversión empresarial no relacionada con la IA. El aumento de los precios de las acciones relacionadas con la IA ha generado un efecto riqueza positivo para sus propietarios. Esto probablemente ha impulsado el gasto del consumidor", destacan.

En sus primeras etapas, explican, el auge de esta tecnología "ha provocado un impacto positivo en la demanda agregada", aunque ahora, a medida que aumenta la preocupación por una burbuja, en Rabobank prevén "que las altas tasas de crecimiento de la inversión en IA observadas en 2025 se moderen en 2026".

"Mientras tanto, prevemos que la inversión empresarial no relacionada con la IA se mantendrá deprimida debido a la incertidumbre sobre el impacto arancelario. En general, esto debería ralentizar la inversión empresarial", concluyen.

Noticias relacionadas

contador