BILBAO, 7 (EUROPA PRESS)

Un total de seis personas que habrían participado en el supuesto acoso del pasado 14 de abril al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, y otros miembros del partido naranja, en un acto que celebraron en la localidad guipuzcoana de Rentería con motivo de las elecciones generales del 28A, tendrán que declarar durante los días 2 y 3 de diciembre en los juzgados de San Sebastián, según han informado a Europa Press fuentes jurídicas.

La formación naranja presentó denuncia el 17 de abril ante la Fiscalía por supuestos delitos de odio, injurias y calumnias, de las que responsabilizó a la izquierda abertzale, después de que tres días antes varios centenares de personas trataran de boicotear su mitin en Rentería.

El ministerio público abrió investigación en mayo, y ahora se ha citado a declarar, en calidad de investigados, al menos a seis personas para principios de diciembre.

La denuncia, firmada por el propio Rivera, aseguraba que los abucheos, insultos y caceroladas que se produjeron cuando se celebrada el acto político de la formación naranja en el municipio guipuzcoano, no fueron espontáneos, sino "una clara maniobra organizada del entorno de la izquierda abertzale", en concreto de Sortu y Bildu.

Ante las puertas de la sede de la Fiscalía General del Estado en Madrid, a donde acudió para plantear su denuncia, el presidente de Cs aseguró que habían encontrado "un vínculo" entre los que organizan homenajes a presos de ETA y quienes "revientan actos de Ciudadanos", y apuntó que el ministerio público debería "tirar del hilo" porque "la izquierda abertzale está detrás". "Tenemos decenas de pruebas. No es casualidad lo que pasó en Rentería", aseguró.

El escrito de denuncia subrayaba que los dirigentes de la formación naranja y asistentes al mitin fueron objeto de "insultos de todo tipo, amenazas de muerte, injurias y claras expresiones de odio". Entre otras frases, según precisó Cs, se les llamó "fascistas" y les dijo: "os tendrían que haber matado" y "os tenemos en la mira".

Al finalizar el acto político, la Ertzaintza hizo un pasillo para que los dirigentes de Ciudadanos pudieran abandonar la plaza de Rentería donde celebraron el mitin. La Policía vasca tuvo que cargar con porras y lanzar salvas al aire contra los concentrados.

contador