ep una calle de la capital donde transeuntes realizan compras de primera necesidad en los pocos
Marta Fernández Jara - Europa Press

Durante estos meses que han pasado desde que se decretara la pandemia del Covid-19, la tasa de ahorro de la población ha aumentado, sobre todo en las semanas en las que las restricciones fueron más severas. Desde que se acordara la relajación de las medidas se ha hecho también posible un mayor consumo. Pero, ¿se están destinando los ahorros a este fin? ¿se hará en los próximos meses? Los analistas de Citi lo tienen claro: sostienen que "es poco probable que todos los ahorros acumulados desde el brote del coronavirus se gasten rápidamente".

Detallan que los confinamientos generalizados dieron lugar a un "aumento sustancial del ahorro forzoso, que fue el principal impulsor de la caída del gasto". A la incapacidad de gastar debido al cierre de tiendas se sumó además la falta de voluntad de consumir fuera de casa por el miedo al contagio, evitando, por ejemplo, la reserva de vacaciones. Ahora, "a medida que aumenta la segunda ola en Europa, estas restricciones al consumo probablemente estén aumentando nuevamente", señalan un reciente informe de Citi.

Creen que la tasa de ahorro debería comenzar a normalizarse cuando se alivien las restricciones, pero también ven probable que otros factores, entre los que se incluyen razones de precaución, mantengan la propensión a ahorrar más alta que los niveles previos al Covid durante algún tiempo después de que la pandemia esté bajo control. Algo destacable, ya que, como afirman, "las perspectivas del consumo privado son clave, en nuestra opinión, para la recuperación europea, esta vez más que en ciclos anteriores". Una idea con la que también se muestran de acuerdo desde CaixaBank Research.

En este caso, explican que un aumento notable del ahorro es natural a corto plazo. Por un lado, hay un efecto de "ahorro enjaulado", dado que con el confinamiento las opciones para consumir se redujeron notablemente. Por el otro, hay también un factor de ahorro de precaución: "Habitualmente, en coyunturas exigentes como la actual, los hogares ahorran más ante la in­­cer­­tidumbre sobre su futuro laboral y económico y en res­­puesta a posibles eventos futuros inciertos".

Según un estudio del departamento de análisis de la entidad, se espera que el "ahorro enjaulado" por el confinamiento se deshaga rápidamente, a medida que se reactive la economía en la nueva normalidad, pero que el ahorro precautorio debido a la incertidumbre se mantenga hasta que no mejoren las perspectivas económicas, con lo que continuará lastrando el consumo. "El ahorro de precaución ha venido para quedarse, al menos hasta que se disipen las incertidumbres en torno al coronavirus. En la coyuntura actual, estas in­­cer­­tidumbres son inusitadamente elevadas y, por tanto, probablemente habrá que esperar un cierto tiempo hasta que las familias europeas vuelvan a gastar con la misma alegría de unos pocos meses atrás", señalan.

De hecho, prevén que la magnitud sin precedentes de la caída de la actividad y la elevada incertidumbre apuntan a una contracción del consumo que llevaría a un repunte de la tasa de ahorro en todo 2020 que luego se tendría que em­­pe­­zar a revertir en 2021. Para la euro­­zona, la predicción apunta a un aumento de la tasa de ahorro hasta alrededor de un 20% en 2020, un nivel récord, y una caída en 2021 hacia el 14%.

"Este aumento en 2020 puede parecer exagerado, pero en realidad es coherente con las previsiones de la Comisión Europea para las variables que determinan la tasa de ahorro", aseguran, detallando que el aumento de las tasas de ahorro en las economías más afectadas, como España e Italia, podría ser especialmente elevado, pero en 2021 la recuperación de la actividad y la menor incertidumbre deberían contribuir a que estas economías hayan deshecho buena parte del aumento de los ahorros.

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