- Los tipos y los plazos de contratación suelen ser superiores a los de las entidades españolas
- Las garantías son las mismas que para cualquier depósito español, aunque conviene saber que existen riesgos

Hay que estudiar en profundidad los plazos y los tipos de los depósitos que vienen de fuera y compararlos con los que ofrecen las mayores entidades españolas si queremos ahorrar también en problemas.