
Después de un progreso cauteloso en 2025, muchos factores clave se están normalizando en el sector inmobiliario europeo, del que se prevé que experimente una mayor recuperación este año. "Esperamos un 2026 más brillante", dicen los analistas de ING, que creen que el panorama general de este mercado es el de "una situación bastante sólida".
Consideran que, a medida que la liquidez y el sentimiento mejoran, el mercado inmobiliario europeo ahora tiene un impulso real: "El sector inmobiliario entra en 2026 con bases más sólidas, con las empresas retomando su ritmo de expansión. Los balances se están fortaleciendo, los mercados de bonos se han recuperado y se prevé que las emisiones aumenten".
"Los últimos datos son alentadores, con un sólido volumen de transacciones en el cuarto trimestre de 2025, un sólido inicio de la emisión de bonos y tipos de interés relativamente estables. Tras varios años difíciles, muchos factores clave del rendimiento se están normalizando, como el crecimiento de los alquileres, la solidez de los balances, la estabilidad de los costes de financiación y las valoraciones más estables, lo que respalda una perspectiva más positiva", añaden.
Noticia relacionada

Sin embargo, matizan que persisten los riesgos y que los elevados tipos de interés obligan al sector a seguir adaptándose.
"Los tipos de interés siguen siendo bastante elevados y la inflación podría resultar estable. Las empresas se están adaptando priorizando los ingresos sobre la apreciación de los activos, aunque algunos segmentos inevitablemente se quedarán atrás. El Banco Central Europeo (BCE) ha reducido la inflación al 2% y se espera que mantenga su tipo de interés oficial en ese nivel, lo que aporta al sector una estabilidad bienvenida. No obstante, es probable que los rendimientos a largo plazo suban ligeramente y se prevé que el bono alemán a 10 años tienda hacia el 3%, lo que podría suponer un ligero obstáculo. Aun así, el contexto macroeconómico es sorprendentemente resiliente, con un crecimiento cercano al potencial y una inflación cómoda, lo que deja el panorama general para el sector inmobiliario europeo en 2026 en una situación bastante sólida", explican.
Su previsión es que, en 2026, el volumen de transacciones crezca alrededor de un 14%, hasta alcanzar los 275.000 millones de euros.
"Esto se debe a unos costes de financiación relativamente estables, la recuperación del capital institucional, la reducción de los diferenciales entre oferta y demanda y la mejora de la liquidez, a medida que aumenta el interés por el crédito. Aun así, la recuperación del volumen sigue siendo gradual, con volúmenes totales muy por debajo del promedio de 2016-2022 de aproximadamente 315.000 millones de euros, ya que factores externos, como las preocupaciones fiscales y geopolíticas, junto con dificultades estructurales en algunos sectores como el de oficinas, podrían afectar la confianza", indican.
EL SECTOR RESIDENCIAL SEGUIRÁ DOMINANDO
Por sectores, creen que el residencial seguirá dominando, mientras que el de oficinas podría experimentar un crecimiento a medida que mejore la confianza. Los sectores hotelero, sanitario y, más recientemente, de centros de datos han crecido, lo que ha impulsado una mayor diversificación del sector inmobiliario, una tendencia que prevén que continúe en 2026.
En particular, como señalan los analistas de ING, se prevé que la demanda en el sector residencial se mantenga sólida en 2026, ya que "la escasez estructural de oferta sigue siendo compensada por una demanda rígida". En términos de volumen de transacciones, se calcula que el sector residencial siga siendo el más grande en 2026.
"En general, nos mantenemos satisfechos con el sector residencial, ya que es improbable que cambien los factores estructurales de la demanda. Además, los niveles de ocupación siguen superando a los de otros sectores (como se puede observar en el gráfico a continuación), lo que allana el camino para un mayor crecimiento de los alquileres", afirman.
Sobre los alquileres, 2026 traerá consigo una mayor normalización de los ingresos. "En un contexto de menor inflación, prevemos un crecimiento de los alquileres de alrededor del 3%-4%, impulsado principalmente por la disminución de la indexación. El aumento de las inversiones podría impulsar los alquileres, mientras que las ventas forzadas de activos siguen siendo escasas. Además, la desaceleración de las nuevas promociones y la modesta incorporación de nuevas viviendas también podrían impulsar los alquileres sólidos", exponen.
Para el sector de las oficinas, sus perspectivas mejoran cautelosamente: "Se espera que el sector se mantenga dividido entre los mercados prime y secundario. La demanda de edificios modernos, energéticamente eficientes y bien ubicados supera la oferta y prevemos una ligera compresión de la rentabilidad en los segmentos prime, mientras que el crecimiento de los alquileres se mantiene sólido. Sin embargo, la tasa de desocupación se mantiene elevada en todo el sector y, si bien la ocupación está mejorando, la absorción neta sigue siendo débil en muchos mercados, incluidos los segmentos prime".
Respecto a la logística, estiman que se estabilizará en 2026. "Los niveles de vacancia han aumentado ligeramente en toda Europa, en parte debido a las incertidumbres arancelarias y macroeconómicas en 2025, pero prevemos una mejora de la dinámica en 2026. La toma de decisiones de los inquilinos podría mejorar, mientras que la absorción neta parece estar en vías de mejorar, a medida que la nueva oferta disminuye gradualmente. Factores como la deslocalización cercana, el gasto en defensa y el traslado de las cadenas de suministro de las empresas asiáticas hacia Europa podrían impulsar la actividad de los inquilinos", comentan.

