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El crecimiento económico de la zona euro sigue siendo débil a causa del declive del sector manufacturero, que afecta a los resultados globales al caer en territorio de contracción en febrero, lo que provoca que la tasa de expansión se mantenga moderada. Mientras, la actividad total del sector privado de la zona euro aumentó a un ritmo ligeramente más marcado en febrero.

Según el Índice PMI elaborado por la consultora Markit y publicado este jueves, la actividad total de la zona euro se situó en 51,4 en febrero, señalando una mejora frente a la lectura de 51 registrada en enero y alcanzando su máxima de tres meses. A pesar de acelerarse frente a la mínima de cinco años y medio registrada al comienzo del año, la tasa de expansión siguió siendo modesta. La actividad comercial del sector servicios se situó en 52,3 frente a 51,2 en enero.

Por su parte, el PMI de producción del sector manufacturero de la zona euro se situó en 49,2 en comparación con el 50,5 de enero, registrando su mínima de los últimos sesenta y nueve meses. El sector manufacturero se situó en 49,2 frente a 50,5 en enero, indicando su mínima de los últimos sesenta y ocho meses.

El crecimiento se centró en el sector servicios, que creció al ritmo más rápido de los últimos tres meses, gracias a Alemania y Francia

En general el crecimiento se centró en el sector servicios, donde la actividad empresarial también aumentó al ritmo más rápido de los últimos tres meses, gracias a una coyuntura de recuperación en Alemania y estabilización en Francia. Por otra parte, la producción manufacturera de la zona euro se redujo por primera vez desde junio de 2013.

Aunque la actividad empresarial aumentó a un ritmo más marcado, se siguieron observando indicios de debilidad de la demanda puesto que los nuevos pedidos se redujeron por segundo mes consecutivo. Del mismo modo que ha ocurrido con la actividad total, el sector manufacturero fue el principal causante de la debilidad de los nuevos pedidos en el sector manufacturero, que se redujeron con la mayor intensidad de casi seis años. Los nuevos pedidos para exportaciones también decayeron a un ritmo más rápido que en enero.

En cuanto al empleo, siguió aportando buenas noticias en febrero. Los niveles de contratación aumentaron a un ritmo sólido, que fue más rápido que al comienzo del año. La tasa de creación de empleo se aceleró en el sector servicios y se mantuvo sin cambios en el sector manufacturero.

Los datos sobre el sentimiento empresarial también proporcionaron una nota positiva, ya que el optimismo respecto a las perspectivas para los próximos doce meses alcanzó su máxima de cuatro meses. Sin embargo, el optimismo decayó en el sector manufacturero.

Por países, la divergencia más evidente entre los resultados arrojados por el sector manufacturero y el sector servicios en febrero fue la registrada en Alemania. Los proveedores de servicios de la economía más grande de la zona euro indicaron un aumento intenso y acelerado de la actividad comercial, gracias a una intensificación del crecimiento de los nuevos pedidos. Por otra parte, el sector industrial cayó en territorio de contracción, puesto que la producción decreció por primera vez en casi seis años y el volumen de nuevos pedidos recibidos disminuyó intensamente, en medio de nuevos informes de problemas en el sector automotriz.

Respecto a Francia, se observaron indicios de estabilización a pesar de que los encuestados informaron que continúan los problemas generados por las protestas de los "chalecos amarillos". La actividad del sector servicios disminuyó apenas ligeramente mientras que la producción del sector manufacturero se estabilizó tras dos meses de declive.

Fuera de las dos grandes economías, el crecimiento de la actividad total en el resto de los países fue tan sólo modesto, ralentizándose por segundo mes consecutivo hasta alcanzar su mínima desde noviembre de 2013. Los ritmos de expansión se atenuaron tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios.

Desde Markit comentan que estos datos "sugieren que en el mejor de los casos el PIB podría llegar a aumentar apenas un 0,1% en el primer trimestre". "Alemania está en vías de registrar un aumento del 0,2 %, impulsado por el sector servicios, pero Francia parece dirigirse hacia el estancamiento o incluso hacia una ligera contracción. Mientras tanto, el resto de la región está sufriendo su peor periodo desde fines de 2013". Al mismo tiempo, observan que hay "cierta positividad debido a que las empresas reforzaron los preparativos para el Brexit y a que los problemas causados por las protestas de "los chalecos amarillos" en Francia se han atenuado. No obstante, el panorama en general siguió revelando un entorno comercial más moderado que el observado durante gran parte del año pasado".

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