
¿Qué podemos esperar del EUR/USD ahora que se han relajado las tensiones en torno al conflicto de Irán? Lo cierto es que el euro ha atravesado un "periodo bastante turbulento" en los últimos cuatro meses, y es que desde que empezó el año no ha hecho más que enfrentarse a obstáculos. Pero ahora su futuro parece algo más brillante.
Al menos así lo creen los expertos, que apuntan que la divisa común podría verse beneficiada de la desescalada en el conflicto de Oriente Medio. Según Claudio Wewel, estratega de divisas en J. Safra Sarasin Sustainable AM, "la disminución del riesgo relacionado con Irán debería favorecer al euro".
"El euro ha recuperado gran parte de la fuerte corrección registrada al inicio de la guerra en Oriente Medio", destaca este experto, que no obstante avisa que pese a su reciente repunte, "el potencial alcista a corto plazo parece limitado".
Bajo su punto de vista, "dado que el mercado ya descuenta dos subidas adicionales de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) hasta finales de año y que el ciclo económico estadounidense se ha mantenido resiliente, vemos menos margen para que los diferenciales de tipos sigan apoyando al euro".
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Además, añade, "los vientos macroeconómicos en contra persisten, y el estímulo fiscal alemán probablemente no genere un impulso significativo".
Sin embargo, es probable que el conflicto con Irán continúe desescalando, y "esto debería mejorar el apetito por riesgo y permitir que el EUR/USD avance gradualmente hacia la zona de 1,20".
Wewel recuerda que el euro "ha atravesado un periodo bastante turbulento" desde el inicio de 2026. "En enero, la moneda única se apreció en medio de temores sobre la independencia de la Reserva Federal y las amenazas del presidente Donald Trump de tomar el control de Groenlandia por la fuerza militar, pero posteriormente retrocedió a medida que los datos macroeconómicos de la eurozona empezaron a decepcionar".
Posteriormente, con el inicio de la guerra en Oriente Medio en marzo, "el euro sufrió una corrección significativa debido al repunte del precio del petróleo", un shock que se tradujo en "un deterioro notable de los términos de intercambio de la zona euro, dada su fuerte dependencia de las importaciones energéticas".
Ahora, comenta, tras la reciente desescalada del conflicto, "el euro ha recuperado terreno frente al dólar, aunque sigue mostrando debilidad frente al dólar australiano y la corona noruega".
ATENCIÓN A LOS TIPOS DE INTERÉS
Asimismo, Wewel explica que "dado el impacto que un periodo prolongado de precios elevados de la energía tiene sobre las perspectivas de inflación global, el mercado de divisas ha vuelto a centrar su atención en los tipos de interés".
Tal y como apunta, "aunque las expectativas de tipos han aumentado en todas las economías del G10, existe una dispersión considerable en cuanto al grado de ajuste, lo que sitúa al dólar estadounidense en una posición relativa menos favorable frente al euro (y otras divisas del G10)".
"Esto ha permitido que el euro se proteja en gran medida del lastre sobre el crecimiento derivado de unos precios de la energía más altos", remarca el experto, que comenta que los movimientos relativos en los rendimientos a corto plazo de los Bunds y los Treasuries "muestran que el reciente repunte del EUR/USD está ampliamente en línea con la evolución de los tipos de interés".
Y esto, ¿qué significa? Pues que "por ahora" la divisa común "tiene un margen limitado para seguir apreciándose desde los niveles actuales". "Para los próximos doce meses, el mercado ya descuenta 60 puntos básicos de subidas de tipos en la eurozona, lo que coincide en gran medida con las dos subidas que esperamos para 2026. Por tanto, consideramos poco probable que las expectativas de tipos en la eurozona aumenten desde aquí", afirma Wewel.
No obstante, deja claro que el euro "se beneficiaría de una caída en las expectativas de tipos en Estados Unidos, pero los datos macro recientes dificultan que la Reserva Federal adopte una postura más dovish". La inflación del IPC se mantiene en torno al 3%, y el mercado laboral sigue sólido, con una tasa de desempleo cercana al 4%. Y aunque la confianza del consumidor ha caído a niveles muy bajos, las ventas minoristas continúan mostrando fortaleza.
LA CUESTIÓN ALEMANA
Este experto recuerda también que en la gestora esperaban a principios de año que el desembolso del paquete de estímulo fiscal alemán destinado a proyectos de defensa e infraestructuras "impulsara de forma visible el dinamismo macroeconómico de la eurozona".
Sin embargo, la realidad es bien distinta. "Ahora somos menos proclives a pensar que el gasto fiscal ayudará al euro a apreciarse significativamente desde los niveles actuales", afirma el estratega de J. Safra Sarasin Sustainable AM.
Según dice, "los indicadores macro de la eurozona probablemente seguirán siendo débiles en el corto plazo, reflejando los vientos en contra procedentes del encarecimiento energético". No obstante, "es probable que los mercados pasen por alto estos datos, dada la naturaleza tan cambiante del entorno actual", concluye.

