
'L'esperit del temps', un ejercicio catártico que reflexiona sobre la culpa y la redención
BARCELONA, 5 (EUROPA PRESS)
El periodista y escritor valenciano Martí Domínguez ha reflexionado sobre la responsabilidad de los científicos en las políticas raciales del nazismo con su nueva novela 'L'esperit del temps' (Proa), una obra de investigación que reflexiona sobre el tiempo, la culpa y la redención.
Un psiquiatra austriaco que encuentra el reconocimiento a sus teorías eugenésicas en el partido nazi es el protagonista de esta obra, que revive algunas de las prácticas llevadas a cabo por el Reich para garantizar la pureza de la raza aria, ha explicado Domínguez este jueves en rueda de prensa.
Recluido en un campo ruso de 'desnazificación' a finales de la Segunda Guerra Mundial, el científico --personaje ficticio que encarna un amalgama de los psicólogos y psiquiatras del Reich-- redacta sus memorias en un ejercicio catártico y reflexiona sobre los actos cometidos durante su implicación en el partido.
UNA INVESTIGACIÓN "COMPLICADA"
Las Lebensborn --casas de maternidad donde las esposas de los oficiales de la organización militar SS podían dar a luz y lugares de 'germanización' de niños secuestrados--, así como la reducción de la mujer a un instrumento de reproducción, son algunos de los temas que trata la obra.
El autor ha señalado que el proceso de investigación para la redacción de la historia ha sido "complicado" --Domínguez se ha personado en todos los escenarios citados en la obra-- por la reticencia aún existente.
LA RESPONSABILIDAD DE LA CIENCIA
El escritor ha asegurado que la novela está escrita desde una percepción actual que rehuye trivializar el nazismo como un movimiento dirigido por una minoría, y considera que pese a su prohibición, Alemania "pasó página demasiado rápido".
No sin sentido, el protagonista recibe en la obra un Premio Nobel años después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, un acto de Domínguez para evidenciar la impunidad de estos personajes.
El autor ha llamado a la comunidad científica a abandonar la arrogancia y a cuestionar "hasta que punto la ciencia es culpable de permitir tantas cosas".
UNA HERRAMIENTA "MUY PELIGROSA"
Tras un ejercicio que ha resultado en un crecimiento personal del escritor, Domínguez apunta a que la ciencia sin la moral es una herramienta "muy peligrosa", y considera que los valores son lo que distinguen los seres humanos del resto de especies.
Sobre la eugenesia, el autor asegura que ésta "ya estaba en el ambiente" para cuando empezaron las prácticas científicas ligadas al partido nacionalsocialista, y explica que EE.UU. era favorable a las practicas eugenésicas.
El autor ha aventurado que en un futuro cercano habrán "ciudadanos de primera y de segunda" en relación a la posibilidad de acceder a terapias génicas para tratar enfermedades.
Domínguez también ha inducido a reflexionar sobre la responsabilidad colectiva y la "poca oposición" ante las prácticas nazis --sobre todo de algunos intelectuales--, y ha recordado que algunos campos de concentración se encontraban a pocos kilómetros de los núcleos urbanos.