• Los inversores están rotando desde la deuda hacia un mayor peso de la renta variable
  • El mercado está comprando la idea de que Trump sí será capaz de fabricar inflación
donald trump festejo

'Trumpflation, 'efecto Trump', 'boom Trump', 'huracán Trump'... Apenas una semana después del triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, los titulares en los informes de los bancos de inversión y de los medios de comunicación financieros siguen hablando de los grandes impactos que ha provocado el hecho de que el polémico millonario se haya convertido en el 45º presidente de la primera potencia mundial. Y no es para menos, porque, en verdad, la respuesta del mercado merece esas etiquetas.

El triunfo de Trump ha provocado un cambio radical en la mente de los operadores, analistas y expertos de mercado. Ha sido un 'game changer', un acontecimiento que puede cambiar las 'reglas del juego' en los mercados y afectar a todo tipo de activos, ya sean de renta fija, renta variable, materias primas o divisas.

Desde Goldman Sachs, destacan como posibles factores positivos de las políticas de Trump “el impulso de sus medidas fiscales y sus propuestas de infraestructuras”, que aumentarán el crecimiento a corto plazo y podrían tener consecuencias beneficiosas a largo plazo. Sin embargo, también remarcan como asuntos negativos la posible restricción al comercio internacional y la inmigración, que puede afectar al crecimiento a largo plazo. “El presidente Trump también debe nombrar a varios miembros de la Reserva Federal (Fed) el próximo año, lo que aumenta la posibilidad de una política monetaria más dura” en el banco central americano, afirman. Además, muchos analistas dan por sentado que Janet Yellen no continuará en su puesto cuando expire su primer mandato en febrero de 2018.

Las medidas de Trump pueden impulsar el crecimiento a corto plazo, pero al mismo tiempo reducir el crecimiento potencial a largo plazo

Entre las principales conclusiones de Goldman, figuran que el crecimiento aumentará en 2017 y 2018, pero que sus políticas limitarán el potencial para crecer a largo plazo si el comercio internacional es restringido y la Fed aplica una política monetaria más dura. “La inflación y los tipos de interés serán más altos en los próximos años en casi todos nuestros escenarios”, señalan. Por último, subrayan una gran paradoja. “Un gran paquete fiscal puede aumentar el crecimiento de forma moderada a corto plazo, pero una mezcla de políticas más adversas puede provocar un parón significativo, mayor inflación y una política monetaria más dura en los próximos años”.

Jan Hatzius, economista jefe de Goldman, espera rebajas fiscales y más gasto militar y en infraestructuras, valorados en un 0,75% del Producto Interior Bruto (PIB) a partir de mediados de 2017. Pero también prevé mayores aranceles y restricciones al comercio, que afectarán “negativamente al crecimiento a largo plazo”. Su conclusión es que “la mayoría de las políticas probables provocarán mayor inflación y tipos de interés más altos”.

David Kostin, estratega jefe del banco en EEUU, mantiene inalterado su objetivo de 2.100 puntos para el S&P 500 a final de año y señala que la respuesta general de Wall Street será “limitada”. Su previsión es que la bolsa siga subiendo suavemente “durante los próximos años, en línea con el crecimiento de los beneficios”. También señala que las empresas más expuestas al mercado doméstico americano y las que generan muchos beneficios a escala internacional serán las más beneficiadas, debido a la postura restrictiva de Trump sobre el comercio y a su apoyo a unas 'vacaciones fiscales' para las empresas que realicen una repatriación de sus beneficios internacionales.

¿UNA REACCIÓN EQUIVOCADA?

Por su parte, Alex Fusté, economista jefe de Andbank, recomienda contemplar el panorama financiero con un poco más de perspectiva, después de la fuerte corrección que se ha producido en el mercado global de deuda. En su opinión, las implicaciones del triunfo de Trump son complejas y podría ocurrir, como ha pasado anteriormente, que “la reacción inmediata del mercado se demuestre, una vez mas, equivocada con el paso del tiempo”.

Alex Fusté, de Andbank, advierte de que "la reacción inmediata del mercado puede demostrarse equivocada, una vez más, con el paso del tiempo"

Este experto reconoce que la victoria de Trump y sus previsibles políticas generarán presiones inflacionistas, que de hecho ya se han trasladado a un aumento en la rentabilidad de la deuda americana. Pero también señala que cuanto más suban esas rentabilidades “más intensamente bajarán después y más bajarán las bolsas después”, debido a que finalmente su previsión es que la economía de EEUU entre en recesión.

Para Fusté, el dólar desarrollará un nuevo ciclo alcista, debido al previsible aumento del proteccionismo y a un probable endurecimiento monetario más rápido de lo esperado por parte de la Reserva Federal. Además, este experto anticipa problemas para las economías emergentes, sobre todo para las más endeudadas en dólares, al mismo tiempo que señala a la Unión Europea como la próxima región a vigilar por su elevado riesgo político. En diciembre, el referéndum en Italia que puede desestabilizar al Gobierno Renzi; y en 2017, elecciones en Holanda, Francia y Alemania.

Los expertos de Loomys Sayles destacan el hecho de que la victoria de Trump ha llevado al primer plano el concepto de 'reflation' (reflación), que consiste en estimular la economía aumentando la masa monetaria o reduciendo impuestos, con el objetivo de impulsar el crecimiento de largo plazo tras un ciclo de bajo crecimiento. La reflación es interpretada como la subida de la inflación hasta recuperar sus niveles de tendencia de largo plazo.

Y muchas carteras de fondos de inversión están posicionándose para una “reflación global” que favorezca los activos que más se beneficien de este proceso, afirma Loomys. “Esperamos mantener el tema de la reflación en nuestras carteras”, señalan estos expertos.

Laurence Boone, analista de AXA IM, se pregunta si el triunfo de Trump es ese 'game changer' antes mencionado. Su respuesta es que sí, que el mundo asiste a un “cambio significativo” y que “ciertamente” cambiará el escenario de juego, “no sólo para la economía, sino para las relaciones globales y los problemas sociales domésticos” de EEUU. En su opinión, puede haber comenzado “un ciclo de auge y caída” en los próximos años que redefina el proceso de “globalización” tal y como se ha entendido en los últimos treinta años.

"LA ERA DE LA INFLACIÓN HA COMENZADO"

“Pensamos que la victoria de Trump marcará un cambio significativo en la política fiscal, comercial, internacional y monetaria de EEUU, lo que tendrá grandes implicaciones para el país y para el conjunto de la economía mundial”, señalan los expertos de Danske Bank. En los mercados de bonos, la previsión de más estímulos fiscales ha elevado las expectativas de inflación y ha provocado el mencionado repunte en la rentabilidad de la deuda.

Bank of America Merrill Lynch (BofA) afirma que “la era de la inflación ha comenzado” y que las elecciones en EEUU han provocado una “violenta rotación” de activos

“A largo plazo”, señalan desde el banco danés, “veremos que las rentabilidades se estabilizarán, conforme el mercado reciba más información de la política monetaria y fiscal en EEUU”. En opinión de estos expertos, nos encontramos en el periodo de 'vender con el rumor', a la espera de conocer las políticas concretas de Trump.

Tal vez quienes vean más clara la Gran Rotación de activos sean los expertos de Bank of America Merrill Lynch (BofA), quienes afirman que “la era de la inflación ha comenzado” y que las elecciones en EEUU han provocado una “violenta rotación” desde activos favorecidos por la deflación hacia otros que pueden beneficiarse de un aumento de la misma. Desde los mercados emergentes hasta las pequeñas empresas cotizadas en bolsa. Desde fondos inmobiliarios hacia bancos y materias primas industriales. Desde empresas consideradas como 'uber growth' (alto potencial de crecimiento como Uber) y grandes grupos tecnológicos hacia bancos globales.

Hay movimientos muy llamativos desde el pasado miércoles. Más de un billón de euros se ha evaporado del mercado de bonos a escala mundial, mientras la rentabilidad de la deuda pública de los países desarrollados (desde Estados Unidos a Alemania pasado por España, Italia o Reno Unido) se ha disparado (más del 20% en el caso del bono americano a 10 años). Además, las bolsas emergentes como las de Argentina, Brasil y México se han hundido, en este último acompañado de un desplome histórico del peso mexicano.

En opinión de BofA, el triunfo de Trump “ha iniciado la aceleración de un cambio de régimen” en el 'trading' mundial, que según estos expertos comenzó a principios de 2016, cuando el triunfo de Trudeau en las elecciones de Canadá marcó el principio de una nueva narrativa a favor de los estímulos fiscales. “El Brexit marcó el mínimo en los tipos de interés globales y las elecciones en EEUU marcan el punto de inflexión a partir del cual los inversores actúan”, concluyen. La Gran Rotación ha comenzado, y sus consecuencias pueden ser de una impresionante magnitud.

contador