- Los tipos de interés y la presión regulatoria pesan sobre la rentabilidad del sector
- La competencia tecnológica supone un reto adicional para los modelos de negocio de la banca

La banca sigue sin carburar en bolsa. Y no es de extrañar porque no deja de acumular obstáculos. Los tipos de interés, los test de estrés, débil demanda de crédito, las dudas sobre la banca italiana… Estos elementos son los que están pesando sobre el sector y los que están provocando que la rentabilidad de su negocio esté presionada.