
La ralentización en el ritmo de contracción del crédito concedido por los bancos españoles refleja la mejora de las perspectivas de la economía española, que crecerá en 2015 un 2,8%, según la agencia de calificción crediticia Fitch. "El sector se está beneficiando de la gradual aceleración de la recuperación de la economía de España, con una mejor rentabilidad y gestión de los activos problemáticos", destaca la agencia.