• Busca que el yuan se convierta en la moneda de referencia en las materias primas
  • Es el primer futuro cotizado en la parte continental de China abierto a los inversores extranjeros
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Con seis años de retraso y una gran aceptación por parte de los operadores, el primer contrato de futuros de petróleo en yuanes en la Bolsa Internacional de Energía de Shanghai -que el país llevaba décadas retrasando- debutó el 26 de marzo, con un auge del 6%. Se negociaron casi 20 millones de barriles de petróleo en su primera jornada y se convirtió en el contrato con vencimiento en septiembre más operado en los 25 minutos posteriores a su lanzamiento.

El contrato comenzó a operarse en 440 yuanes (69,8 dólares, 56,4 euros) por barril. Veinte minutos después de la apertura, se habían realizado 14.000 transacciones y se cambiaba de manos en 447,1 yuanes. Pasadas una horas, las alzas se habían recortado hasta el 3% y se asentaba en los 430 yuanes, precio en el que ha cerrado. Este martes el precio ha declinado hacia los 427,6 dólares.

Basado en crudo de densidad media, se comercializa en el Shanghai International Energy Exchange, una filial de 5.000 millones de yuanes (790 millones de dólares) de la Bolsa de Futuros de Shanghai. La plataforma de intercambio sobre productos derivados de energía es el primer mercado libre en la China continental que se ha inspirado en las bolsas de Hong Kong y marca un nuevo paso para las futuras reformas económicas y de los mercados chinos.

No es la primera vez que vemos un intento de negociar petróleo en otras divisas, con el objetivo de derribar la hegemonía del dólar en este terreno

Además, el lanzamiento es un nuevo avance del gigante asiático para abrir el yuan a las operaciones en los mercados internacionales y, también, constituye todo un desafío a la supremacía del dólar como moneda de referencia de las reservas petroleras mundiales, el Brent y el West Texas Intermediate (WTI). “No es la primera vez que vemos un intento de negociar petróleo en otras divisas, con el objetivo de derribar la hegemonía del dólar en este terreno. En 2016 Irán trato de reducir su dependencia del dólar pidiendo el pago en euros de sus exportaciones de petróleo, algo que al final no tuvo mucho impacto en el mercado”, recuerda Alberto Muñoz Cabanes, profesor de la UNED.

Por último, los expertos señalan que se trata de una herramienta que busca reducir las facturas de China en las importaciones de crudo, en los albores de la guerra comercial que se fragua con EEUU.

EL PRIMERO CONTRATO DE FUTUROS EN CHINA QUE PERMITE INVERSIONES INTERNACIONALES

Con todo, el proteccionismo del presidente estadounidense nada ha tenido que ver con la fecha de lanzamiento. A mediados de febrero, la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC por sus siglas en inglés) ya anunció el debut de este contrato que franquea la entrada, por primera vez en la historia, a los inversores internacionales en el mercado de futuros del país. El gigante asiático busca que desde el exterior haya una aceptación de los futuros y se conviertan en una referencia para las transacciones globales de petróleo, informa Efe.

El interés de China en que lleguen inversores extranjeros es tal que hace unos días el Ministerio de Finanzas anunciaba la suspensión de los impuestos sobre los ingresos de aquellos que negocien contratos de futuros de crudo en yuanes.

Por este motivo, la expectación era máxima. Se esperaba que los futuros del petróleo crudo comenzaran a comercializarse en 2012, pero los reguladores, asustados por las turbulencias del mercado bursátil y de los futuros de productos básicos, pusieron el plan en espera. Las autoridades chinas desempolvaron este proyecto el año pasado, pero los férreos controles impuestos en el mercado monetario -para detener la fuga de capitales que dejaron una mordida en la despensa de divisa extranjera del Banco Popular de China de casi un 25% entre 2015 y los primeros meses de 2017-, causaron un nuevo retraso.

"El papel del contrato denominado en yuanes ha sido exagerado durante los últimos años”, ha señalado Huang Lei, en declaraciones al ‘South China Morning Post’. Ahora que ya se puede comercializar, Huang cree que "solo proporciona una herramienta de cobertura denominada en yuanes para las firmas petroleras nacionales y los consumidores”. “Pasarán varios años antes de que el contrato se convierta en un punto de referencia regional”, asegura este experto.

El contrato solo proporciona una herramienta de cobertura denominada en yuanes para las firmas petroleras nacionales y los consumidores

Por el momento, los futuros cotizados son contratos que se entregarán desde septiembre de este año hasta marzo de 2019. Los precios de referencia de 15 contratos se fijaron en 416 yuanes (65,8 dólares, 53,4 euros), 388 yuanes (61,5 dólares, 49,8 euros) y 375 yuanes (59,4 dólares, 48,1 euros) por barril, dependiendo de las fechas de entrega.

Liu Yang, analista de Citic Futures también se muestra positivo en cuanto a la actividad. “Se verán operaciones activas porque los inversores están muy interesados ​​en el contrato", ha explicado al ‘South China Morning Post’ . "El crudo tiene un gran impacto en una amplia gama de industrias y un gran número de compañías han estado esperando que la negociación comience”, ha argumentado.

HERRAMIENTA PARA EL CONTROL DE PRECIOS…

Además de servir como reclamo al inversor internacional, en el corto plazo, este contrato constituirá una herramienta muy efectiva que la segunda potencia mundial empleará para controlar la factura de sus importaciones de crudo. Hasta la fecha, el país asiático no tenía ninguna voz para fijar los precios y hacerlos más favorables, por lo que veía ascender los costes de forma imparable en contextos de precios elevados.

En 2017, China, el mayor importador neto de petróleo del mundo, compró 420 millones de toneladas del producto, un 10,7% más que en 2016. Además, se destinaron dos tercios de este ingente volumen a la demanda doméstica, lo que colocaba al gigante asiático justo por detrás de EEUU en el ranking de mayores consumidores de petróleo del mundo.

La decisión de crear futuros de cuño chino sobre el crudo se debe, en última instancia, a una combinación de ambición y necesidad de las autoridades de Pekín de granjearse poder de negociación a la hora de establecer el precio de esta fuente de energía en un contexto de alta dependencia de las importaciones. Técnicamente, los nuevos futuros proporcionan a los explotadores de petróleo, refinadores y consumidores un mecanismo de cobertura contra la volatilidad de los precios de esta materia prima.

Los operadores podrán operar los contratos a través de 149 firmas que ofrecerán sus servicios como brokers, ya que los inversores privados no pueden operar estros derivados a menos que tengan 500.000 yuanes en sus cuentas, ha informado la bolsa de derivados de Shanghai en un comunicado.

… ¿Y PARA REFLEJAR MEJOR LAS CONDICIONES DEL MERCADO?

El uso del renminbi ‘offshore’ negociado en Hong Kong para la liquidación resta atractivo a este derivado

Además, esta plataforma ha asegurado que el contrato denominado en yuanes apunta a reflejar mejor las condiciones del mercado en la región Asia-Pacífico, ya que se basará en precios de diferentes tipos de crudo, principalmente del Gofo Pérsico, pero también contemplará el Shengli de China, lo que debería “garantizar su diversidad”, según escribe David Fickling en ‘Bloomberg’.

Por el lado de la demanda, las cosas no son tan atractivas. Un contrato denominado en yuanes será adquirido principalmente por el duopolio nacional de China PetroChina Co. y China Petroleum & Chemical Corp., o Sinopec, con un pequeño flujo hacia las pocas plantas operadas por Cnooc Ltd. y Sinochem Group., además de la variedad de procesadores independientes y pequeñas refinerías.

La moneda es otro de los problemas que presenta este producto derivado. Si bien la bolsa de Shanghai ha puesto toda la carne en el asador para abrir el mercado a los inversores extranjeros, sólo un número muy reducido se querrá ver a merced de una moneda tan controlada como el yuan. Cierto es que “el lanzamiento de estos productos puede favorecer la internacionalización de la divisa china y presenta como novedad una amplia variedad de calidades que actualmente no poseen derivados para hacer coberturas”, comenta Muñoz Cabanes.

No obstante, “el uso del renminbi -como también se conoce a la moneda china- ‘offshore’ negociado en Hong Kong para la liquidación (menos líquido), resta atractivo a este derivado", agrega el profesor de la UNED. Esta moneda se usó el 2016 en un 4% de operaciones mundiales, lo que la convierte en una moneda menos útil que los dólares australiano y canadiense y el franco suizo.

Este motivo, “junto con los controles de capitales del gobierno chino (que sin duda limitan la entrada de los operadores extranjeros) y los elevados costes de almacenamiento mensual que ha impuesto Beijing (más de diez veces el coste que tiene en EEUU) suponen importantes limitaciones para el éxito de estos contratos de crudo”, concluye el también fundador de X-trader.net.

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