- El objetivo es evitar el riesgo de la deflación (caída de precios) y frenar el repunte de su moneda

No son buenas noticias para los mercados. El banco central de Australia ha decidido recortar los tipos de interés a un mínimo histórico del 1,75%, lo que supone la primera flexibilización de su política monetaria en un año, todo esto en momentos en que busca frenar un repunte de su moneda y aislar a su economía de una posible deflación (es una situación de exceso de oferta que puede provocar una disminución generalizada de los precios y con ello una recesión económica).