- Pero la influencia del debate en el resultado será probablemente escasa...

Si los políticos hubiesen querido verdaderamente que el debate influyera en la opinión pública, lo hubieran ubicado mucho más cerca de la cita electoral, no al principio de la campaña. O, mejor aún, hubieran celebrado una serie de dos o tres debates, para que las posiciones hubiesen quedado mejor fijadas, más sólidamente referenciadas a los ojos de todos.