BANDERA PORTUGAL

La agencia de calificación financiera Moody's ha elevado la calificación de Portugal dos escalones, de 'Baa2' a 'A3', aunque ha rebajado su perspectiva de positiva a estable. En su informe, la agencia de rating afirma que el aumento de dos niveles en la calificación atribuida a la deuda soberana portuguesa refleja los efectos positivos sostenidos, a medio plazo, "de una serie de reformas económicas y presupuestarias, el desapalancamiento del sector privado" y el continuo "fortalecimiento" del sector bancario, factores que respaldan la deuda a corto plazo.

Moody's subraya que las perspectivas a medio plazo para Portugal están respaldadas por importantes inversiones públicas y privadas, así como por la aplicación de reformas estructurales, destacando en ambos casos la asociación con el Programa de Recuperación y Resiliencia (PRR). Según Moody's, el crecimiento económico y los presupuestos que apuntan hacia el equilibrio indican que "la carga de la deuda seguirá disminuyendo a los ritmos más rápidos entre las economías avanzadas", aunque a partir de niveles elevados. En cuanto a la evolución de la deuda pública, cuyo ratio la agencia prevé que siga bajando, destaca que la reducción esperada convierte a Portugal en "un caso aislado" entre las economías avanzadas, sólo superado por Grecia e Irlanda.

Según el comunicado de la agencia de valoración crediticia, "la actual perspectiva más positiva en términos de fortaleza económica y fiscal se ve compensada por la reciente evidencia de riesgos políticos". La agencia se refiere a las investigaciones por corrupción que llevaron a la dimisión del primer ministro António Costa y a la convocatoria de elecciones anticipadas para el 10 de marzo, considerando que estos acontecimientos políticos podrían "ralentizar" las inversiones y las reformas en el marco de los fondos europeos. Pero esta situación de inestabilidad política no ha afectado la excepcional promoción de la agencia estadounidense, que a este respecto se limitó a decir que "hasta ahora se ha demostrado que las instituciones portuguesas permiten al país abordar la cuestión de manera eficaz", añadiendo que en todo caso "estos acontecimientos políticos podrían ralentizar el progreso de las inversiones y reformas relacionadas con el PNRR de Portugal".

Sin duda, la mejora de la calificación tendrá repercusiones en el mercado de deuda de Portugal. La principal función que radica en las calificaciones crediticias es la evaluación de la mayor o menor probabilidad de pago de la deuda y los intereses, proporcionando indicadores que sirvan de referencia a los inversores con el fin de que puedan tener conocimiento del riesgo crediticio de una forma simple y accesible. Tienen una gran repercusión dentro de los mercados financieros, ya que sus opiniones son seguidas por inversores, prestatarios, emisores y gobiernos. Los inversores se apoyarán en sus calificaciones para tomar decisiones de inversión en función de los niveles de riesgo que están dispuestos a aceptar.

El aumento en las notas de las agencias provoca que se reduzca el coste de las emisiones de los bonos. Además, determinados inversores, tanto públicos como privados, solo pueden invertir en activos con una nota mínima. Por ejemplo, puede haber fondos de pensiones que tengan en sus estatutos una cláusula para comprar solo activos calificados con 'AA+' o superior. En ese caso, el aumento de Moody's puede provocar que haya más inversores que puedan comprar la deuda pública portuguesa a largo plazo.

En resumen, los inversores se fiarán más de la deuda portuguesa porque una agencia de referencia como Moody's dice que es más segura. Además, hay más clientes potenciales para la venta de bonos (aquellos que deciden no invertir por debajo de una determinada nota). Por lo tanto, al Gobierno le costará menos colocar sus próximas emisiones de deuda y podrá hacerlo a un menor interés, lo que podría reducir la deuda.

contador