
Mario Iceta firma el decreto que aprueba la composición de la comisión para la protección de menores en el seno de su diócesis
BILBAO, 2 (EUROPA PRESS)
El Obispo de Bilbao, Mario Iceta, ha afirmado que "los delitos de abuso sexual causan daños físicos, psicológicos y espirituales a las víctimas y perjudican a la comunidad de los fieles' y que, "para que estos casos no ocurran más" son necesarias "acciones concretas y eficaces que involucren a todos en la Iglesia".
El prelado se ha expresado en estos términos en el texto del decreto para la formación de la comisión para la protección de menores y la prevención de abusos sexuales que Iceta firmó el 31 de julio.
El Obispado de Bilbao dará a conocer en "próximos días" los nombres de las personas que compondrán la comisión y que estará adscrita a la Curia Judicial.
En cuanto a su composición, sus integrantes serán nombrados por el Obispo diocesano y deberán tener competencias profesionales "principalmente en las siguientes áreas": Derecho Canónico, Derecho Civil y Penal, Psicología y Pastoral.
En ese sentido, la Conferencia Episcopal Española "está ultimando" el documento donde se describe "detalladamente" el modo de proceder tanto en el ámbito canónico como en el civil y dicho documento "será el que debe seguir está comisión recién creada", según ha informado el propio Obispado de Bilbao en una nota informativa en su web.
La comisión, según recoge el decreto, "velará por que todas las instituciones y ámbitos eclesiales católicos que desarrollan su tarea pastoral en el territorio de la Diócesis de Bilbao sean un lugar seguro libre de abusos sexuales, de modo particular para los menores y personas vulnerables que participan de todas sus actividades".
Tal y como ha indicado el Obispado, "en nuestra Diócesis hemos visto necesario crear una comisión diocesana para la protección de menores y la prevención de abusos sexuales". Su director será la persona encargada de recibir las denuncias y otras informaciones sobre abusos, mientras que los miembros de la Comisión, por su competencia en las distintas áreas, "prestarán ayuda al director en el ejercicio de sus funciones".
El decreto recoge que el oficio eclesiástico competente en la Diócesis para recibir eventuales denuncias e informaciones relativas a los delitos canónicos indicados es el director de la Comisión diocesana.
DENUNCIANTES E INFORMANTES
Asimismo, contempla que la Secretaría General del Obispado "dispondrá lo necesario para que las personas puedan presentar con facilitad dichas informaciones y denuncias, de modo particular mediante acceso visible e información en la página web y una dirección de correo electrónico específico. Dicha presentación también podrá realizarse directamente, mediante correo ordinario o personalmente ante el director de la Comisión.
Los denunciantes e informantes deberán facilitar una información lo más completa posible y el director de la Comisión deberá "acusar recibo y lo comunicará oportunamente al ordinario correspondiente, así como informar a las personas denunciantes sobre la obligación de que ellas mismas presenten denuncia en el fuero penal civil".
La comisión se constituye en la Diócesis y su director podrá consultar con sus miembros y reunirla cuando se presente una denuncia o acusación y cuantas veces lo considere necesario para el desempeño de su función. Asimismo, deberá reunir a la Comisión cuando lo soliciten al menos dos de sus miembros por causa justa.
DEPENDENCIA JERÁRQUICA
En lo relativo a su dependencia jerárquica, el Ordinario a quien el Director haya comunicado la denuncia dará seguimiento y apoyo a la actividad de la Comisión, a menos que el propio Obispo decida asumir personalmente esta tarea.
Siempre que lo consideren conveniente, tanto el Ordinario como el Obispo diocesano podrán convocar reuniones de la Comisión o participar en las ya convocadas, y realizar consultas a sus miembros, así como informar directamente o por medio del Ordinario al Obispo Diocesano de las denuncias recibidas.
También recoge el decreto la necesidad de proponer el modo de acompañar y ayudar a las eventuales víctimas, en el apoyo necesario y por los medios para que se haga efectiva la presunción de inocencia y estudiar medidas de acogida, acompañamiento y ayuda pertinente a las eventuales víctimas.
Las funciones de la Comisión consistirán en "ayudar al gobierno de la Diócesis sobre materias de su competencia en orden a la protección de menores y contra el abuso sexual, no sólo durante las reuniones, sino también respondiendo individualmente a consultas puntuales".
El pasado mes de mayo, tal y como se explica en el propio decreto, el Papa Francisco aprobó una norma estableciendo nuevos mecanismos para implicar activamente a toda la Iglesia en la lucha contra los abusos sexuales en su seno (Carta Apostólica en forma de Motu Proprio titulada Vos estis lux mundi, de 7 de mayo de 2019.
En ese sentido, la norma papal busca facilitar que las personas que tienen conocimiento de estos abusos puedan informar a la Iglesia, garantizar que se estudien convenientemente las informaciones recibidas y se tomen oportunamente las medidas necesarias, evitando el silenciamiento y ocultamiento de estos delitos cuando se producen.
Para lograrlo, el Papa Francisco prescribe, entre otras medidas, que en el plazo de un año desde su entrada en vigor se creen sistemas estables y fácilmente accesibles al público para que cualquiera pueda informar sobre eventuales abusos.