BRUSELAS, 25 (EUROPA PRESS)

Los gobiernos de la Unión Europea han acordado este viernes un paquete de normas para reformar los derechos de copyright en el bloque comunitario y que tienen como objetivo adaptar la legislación comunitaria en esta materia a la era digital y para incrementar la certidumbre legal en el mercado único digital.

Los Veintiocho han pactado en concreto una posición común de cara a las negociaciones que deben comenzar ahora con representantes del Parlamento Europeo sobre el borrador legislativo que Bruselas propuso en septiembre de 2016.

Los países del bloque comunitario han aceptado la propuesta de conceder a los medios de comunicación un nuevo derecho renunciable sobre los contenidos que compartan plataformas y páginas online. Sin embargo, han rebajado de veinte a un año el periodo de tiempo en el que los medios podrán reivindicar este derecho.

Este derecho, en todo caso, incluirá también la difusión de partes del contenido. Sin embargo, los medios no podrán reivindicar este derecho cuando el fragmento que se comparta sea "insustancial". Serán los Estados miembros los encargados de definir en sus legislaciones nacionales qué se puede entender como un fragmento "insustancial" de la información.

El texto acordado por los Veintiocho intenta también encontrar el "equilibrio adecuado" entre la remuneración que reciben los autores de un determinado contenido y los beneficios conseguidos por las plataformas digitales que difunden dichos contenidos.

La normativa se centrará por este motivo en aquellos proveedores de servicios cuyo principal objetivo (o uno de los más importantes) es dar acceso a una "gran cantidad" de contenidos protegidos por copyright que han sido subidos a Internet por sus usuarios con el objetivo de conseguir réditos económicos.

Sin embargo, no incluye servicios de acceso a Internet o proveedores de servicios de que permiten a usuarios, incluidas empresas, subir contenidos para uso propio. También excluye a páginas web que dan acceso a contenidos sin el objetivo de conseguir beneficios, como enciclopedias en línea, bibliotecas científicas o educativas o plataformas de desarrollo de software libre.

En concreto, los proveedores de servicios online tendrán que obtener una autorización de los titulares de los derechos de aquellos contenidos que quieran compartir. Si no la obtienen, por ejemplo porque los autores no quieran acordar una licencia, las plataformas no podrán compartir los contenidos protegidos.

En casos en los que los titulares de derechos de copyright denuncien que se están difundiendo contenidos protegidos sin su permisos, las plataformas online tendrán que eliminar de forma "urgente" estos trabajos y "evitar que estén disponibles en el futuro".

No obstante, la directiva impone una excepción obligatoria de las nuevas normas de copyright sobre las tecnologías de exploración de textos y datos en el campo de la investigación científica, así como para ilustraciones que utilizadas en al ámbito educativo y en instituciones de herencia cultural.

contador