
MADRID, 26 (EUROPA PRESS)
Sentinel-3B, el segundo satélite Sentinel-3 ha sido lanzado este miércoles y, una vez en órbita, se unirá a su gemelo Sentinel-3A para reforzar el programa medioambiental Copernicus de la UE.
El satélite, de 1.150 kilos fue transportado hasta su órbita a bordo de un cohete Rockot, lanzado desde Plesetsk (Rusia) a las 17.57 GMT (19.57 CEST), hora a la que estaba previsto el despegue.
Tan solo 92 minutos tras el despegue, Sentinel-3B envió sus primeras señales a la estación de Kiruna (Suecia). Tras esto, los equipos del centro de operaciones de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Darmstadt (Alemania) establecieron los enlaces de datos que les permitieron asumir el control del satélite, según informa la Agencia.
Durante los tres días que dura la fase de lanzamiento y órbita temprana, los controladores comprobarán que todos los sistemas funcionan correctamente y comenzarán a calibrar los instrumentos para poner en servicio el satélite. Se espera que la misión comience las operaciones rutinarias dentro de cinco meses.
"Este es el séptimo lanzamiento de un satélite Sentinel en los últimos cuatro años. Demuestra claramente lo que la cooperación europea puede conseguir y constituye una nuevo paso del mayor programa de observación de la Tierra del mundo, en colaboración con nuestros socios de la Comisión Europea y Eumetsat", ha declarado el director general de la ESA, Jan Wörner.
Con este lanzamiento, el primer conjunto de misiones Sentinel de la red de vigilancia medioambiental Copernicus de la Unión Europea ya se encuentra en órbita con una serie de tecnologías para monitorizar la tierra, los océanos y la atmósfera de la Tierra.
El director de los programas de Observación de la Tierra de la ESA, Josef Aschbacher, añade que con Sentinel-3B, "Europa ha puesto en órbita la primera constelación de misiones Sentinel, un esfuerzo importante que ha precisado de un fuerte apoyo de todos los implicados". "Esta constelación nos permite obtener una visión diaria muy detallada de nuestro planeta y proporciona información clave para los responsables políticos", comenta.
Según Aschbacher, este conjunto de satélites también ofrece "numerosas oportunidades" a las empresas para desarrollar nuevos servicios innovadores y la política de gratuidad y datos abiertos permitirá a cualquier ciudadano disponer de actualizaciones para su uso personal.
"Cuando diseñamos esta constelación de satélites hace 20 años, no todo el mundo tenía claro que Europa fuera capaz de hacerlo --celebra--. Me alegra ver cómo se ha hecho realidad y que ahora sea todo un éxito europeo".
MONITORIZACIÓN DE CAMBIOS CLIMÁTICOS
Los 'centinelas' y sus misiones asociadas suministran datos para monitorizar el medio ambiente y dar apoyo a actividades de seguridad civil. Sentinel-3 transporta una serie de modernos sensores precisamente para ello.
Sobre los océanos, mide la temperatura, el color y la altura de la superficie marina, así como el grosor del hielo. Estas mediciones se utilizan, por ejemplo, para monitorizar los cambios en el clima terrestre y otras aplicaciones más prácticas, como vigilar la contaminación marina.
En tierra, esta innovadora misión monitoriza incendios, cartografía la forma en que se explota la tierra, vigila el estado de la vegetación y mide la altura de ríos y lagos.
Esta misión es resultado de la estrecha colaboración entre la ESA, la Comisión Europea, EUMETSAT, el Centro Nacional de Estudios Espaciales francés (CNES), la industria, proveedores de servicios y usuarios de datos. Los satélites han sido diseñados y construidos por un consorcio de un centenar de empresas, lideradas por Thales Alenia Space Francia y los datos del programa Copernicus están disponibles en todo el mundo de forma gratuita.