
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 28 (EUROPA PRESS)
El equipo del SEPRONA adscrito a la Guardia Civil de Corcubión y el Servicio de Guardacostas de la Xunta de Galicia, con base en Muxía, han procedido a la aprehensión de 230 kilos de merluza, que no llegaban a la talla mínima para su venta.
En la noche del 27 de abril un servicio coordinado para controlar la talla de pescado, interceptó un autobús en el que viajaban marineros de barcos de arrastre con base en Ribeira, el Afanuda y el Maparll.
Tras la inspección de las pertenencias se pudieron encontrar todos los ejemplares de merluza. La Guardia Civil recuerda que la merluza, para su venta, tiene que alcanzar una talla mínima de 25 centímetros. Sin embargo, los ejemplares incautados apenas alcanzaban los 15.
El pescado intervenido se entregó bajo recibo en un centro benéfico de la localidad de Camariñas, Cáritas, y se procedió a la confección de las pertinentes denuncias administrativas que fueron remitidas a la autoridad competente de la Xunta de Galicia.