MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

El doctor John Oliffe, experto en salud masculina de la Universidad de la Columbia Británica (Canadá), ha propuesto algunos consejos que pueden ayudar a asegurar el éxito de los programas sanitarios masculinos con motivo de la llegada del mes de noviembre, que a través del movimiento 'Movember' pone el foco en la salud de los hombres.

"Los hombres tienden a rehuir los servicios médicos clínicos y los programas formales de atención sanitario. Pero no todos los programas son iguales", explica Oliffe, que ha dirigido un estudio que ha revisado programas comunitarios sobre salud masculina en Canadá, Australia, Nueva Zelanda, el Reino Unido, los Estados Unidos y otras regiones para ver qué funcionaba y qué no.

"Nuestra investigación muestra que los que tienen éxito son los que reconocen y se adaptan a las fuerzas sociales que afectan a los hombres", señala el investigador. El estudio señala que los factores sociales pueden afectar significativamente la salud, incluyendo la raza, la cultura, el estatus socioeconómico, la educación y los niveles de ingresos.

Por ejemplo, detallan que 'Dudes Club', un programa basado en el Downtown Eastside de Vancouver (Canadá), tiene éxito porque su contenido está hecho a la medida de su clientela mayoritariamente indígena. Los eventos incluyen actividades basadas en la cultura y círculos dirigidos por personas mayores, y como resultado, los clientes tienen mejoras en su bienestar mental, espiritual, físico y emocional.

Por otra parte, explica que los programas basados en actividades que se vinculan con ideales masculinos como la resolución de problemas y la destreza física funcionan bien. 'Men's Sheds', un programa que se lleva a cabo en Australia, Canadá y algunos otros países, atrae con éxito a los hombres con actividades de carpintería, clases de ordenadores, jardinería y eventos sociales informales.

En este sentido, añade que los ambientes centrados en los hombres "funcionan bien". "No es de extrañar que los espacios y las actividades de la comunidad, como los eventos deportivos o las competiciones, funcionen mejor para reclutar hombres para programas relacionados con la salud que los programas estrictamente clínicos", asegura Oliffe, quien pone como ejemplo a algunos clubes de fútbol europeos, que atraen a los hombres a participar en programas de ejercicio y alimentación saludable.

El investigador agrega, además, que los espacios donde los hombres se sienten seguros les ayuda a abrirse. "Muchos hombres son reticentes a hablar de problemas de salud o de asuntos personales, pero los programas, como los grupos de apoyo para el cáncer de próstata, pueden ampliar su zona de comodidad creando espacios seguros para compartir experiencias y discutir temas delicados", detalla Oliffe.

Asimismo, el experto considera que el conocimiento puede combatir el estigma. "Muchos hombres que están experimentando problemas de salud como depresión o pensamientos suicidas carecen de conocimiento sobre su condición, lo que alimenta aún más cualquier estigma que ya puedan sentir. Programas basados en la comunidad pueden promover la educación sobre la salud y abordar el estigma mediante el uso de un lenguaje sencillo y sin prejuicios para describir las afecciones de salud", apunta.

Oliffe argumenta que los programas para hombres deben tener "beneficios tangibles, metas claras y líderes fuertes y colaboradores". En este sentido, cita 'Dads in Gear', desarrollado para ayudar a los padres a dejar de fumar, que reclutó participantes con una oferta de comidas gratis y cuidado de niños.