• Citi: la independencia acarrearía incertidumbres económicas y políticas para el Reino Unido
  • UBS: la actitud de los nacionalistas escoceses sea cuál sea el resultado será importante

Las últimas encuestas que dan por ganador al 'sí' a la independencia de Escocia, a tan sólo diez días de la celebración del referéndum, están golpeando al Ftse 100 y a la libra esterlina. Mientras el selectivo británico es el peor de toda Europa, la divisa de Reino Unido se desinfla a mínimos desde el pasado mes de noviembre frente al dólar, al bajar hasta los 1,61 dólares.

escocia salmond

Desde Société Générale destacan que el primer sondeo publicado este fin de semana que da como ganador al "sí" en el referéndum de independencia de Escocia “ha causado el caos en el bando del 'no', y mucha volatilidad en los mercados financieros". Según Kit Juckes: "Reiterando nuestra posición sobre este tema, creemos que un 'sí' plantea más preguntas que respuestas, lo que será negativo para la libra esterlina”. Por su parte, los analistas de Citi señalan que un voto a favor del "sí" crearía “considerables incertidumbres económicas y políticas para el Reino Unido, que no se desvanecerían rápidamente".

Mientras y en este escenario, UBS se pregunta hoy si Escocia será el nuevo Quebec del siglo XXI. En octubre de 1995 la provincia canadiense celebró un referéndum sobre la conveniencia de "convertirse en estado soberano". La redacción de la pregunta era lo suficientemente vaga como para permitir una amplia gama de interpretaciones acerca de un "sí", tal y como ocurre con el referéndum previsto para el 9 de noviembre en Cataluña. Ganó el “no” pero por un estrecho margen: 50,58% vs. el 49,42% del "sí".

En Quebec ganó el "no" pero por un estrecho margen

UBS destaca que, en aquel entonces, tanto los gobiernos de Quebec y de Canadá estaban preparados para garantizar la estabilidad de los mercados financieros, aunque el gobierno canadiense parecía estar preocupado por las consecuencias de la incertidumbre de un voto a favor de soberanía podría generar. También se expresó preocupación en el sector empresarial de que las prolongadas negociaciones sobre grados de autonomía puede resultar más perjudicial que un corto período de negociación seguido de la separación.

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Aunque en su momento los nacionalistas no consiguieron su objetivo, diversos estudios muestran que, desde que se comenzó a hablar de independencia, la provincia ha sufrido un prolongado declive económico y demográfico. Según este interesante análisis del Instituto Económico de Montreal, el PIB la provincia creció un 2,3% de media, comparado con un 3,0% en todo el país. Aunque puede parecer una diferencia pequeña, este comportamiento se prolongó a lo largo de tres décadas, lo que generó un margen importante: el conjunto de Canadá incrementó su riqueza en un 109% del PIB, frente a un 76,6% en su provincia “rebelde”.

En Quebec está abierta la posibilidad a un nuevo referéndum

La estrechez de la victoria ha dejado la posibilidad de un nuevo referéndum en el aire en un futuro próximo y también abre las puertas a un resultado positivo a favor de la independencia.

Pero más allá de Quebec, UBS señala que el ejemplo que la provincia canadiense ofrece a los inversores es una interesante previa al referéndum 18 de septiembre sobre la independencia, que se celebrará en Escocia. En este caso, la pregunta del referéndum se formula con mayor claridad que en el caso de Quebec. Un claro "sí" (nacionalista) de los votos, no ofrece ninguna ambigüedad acerca de la independencia.

Cuidado con un estrecho margen del "no" porque podría traer duras consecuencias para la economía

En el caso de un "no", sin embargo, el margen por el que se decida el referéndum y la actitud de los nacionalistas escoceses hacia el resultado puede ser importante para los inversores en los mercados financieros. UBS mantiene: “Un estrecho margen del 'no' podría dar lugar a lo que podríamos llamar un escenario quebequense, donde las reacciones económicas, así como la de los inversores, podrían impactar en la economía escocesa y en el sector financiero después del 18 de septiembre”.

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Otras consecuencias, según Morgan Stanley, afectarían a la libra, que podría caer hasta 1,46 frente al dólar en un plazo de 12 meses en caso de que el gane el "sí". "Esperamos que la libra dólar descienda a 1,65 a finales del cuarto trimestre frente al 1,73 estimación anterior, ya que las expectativas de subidas de tipos del Banco de Inglaterra se han moderado y las señales de que el ritmo rápido de recuperación del Reino Unido se está enfriando", añaden.

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