- Considera que su sueño era convertirse en un comandate de Lufthansa de vuelos de largo radio
- Lubitz se sentía humillado por sus compañeros por no 'pilotar aviones grandes'

El copiloto de Germanwings, Andrea Lubitz, acusado de derribar un avión A320 con 149 personas en su interior en los Alpes, aseguró a su exnovia antes de la tragedia que "todo el mundo conocería su nombre". La expareja, que también ha reconocido que padecía una grave depresión, dibuja a un Lubitz acomplejado y con graves problemas.