
El oro parecía acostumbrado en lo que va de año a pulverizar sus máximos históricos de una manera casi constante, aprovechando su valor como refugio ante la escalada de la incertidumbre internacional, aunque tras conquistar la barrera de los 3.500 dólares por onza su precio se ha estancado, y actualmente cotiza por debajo de ese nivel, mientras los analistas se preguntan qué necesita para volver a subir.
Los analistas de ING aseguran que "desde que alcanzó un máximo histórico por encima de los 3.500 dólares la onza en abril, el repunte del oro se ha estancado y necesita un nuevo catalizador que lo ayude a subir".
Uno de esos posibles catalizadores puede ser un nuevo aumento de la incertidumbre, ya que el metal precioso acumula una revalorización del 25% en lo que va de año, "siendo la guerra comercial mundial, los riesgos geopolíticos y las compras de los bancos centrales los principales impulsores del repunte del metal precioso".
"Aun así, la demanda de los bancos centrales se mantiene. Han estado comprando cada mes hasta mayo de este año. Los bancos centrales añadieron 20 toneladas netas a las reservas mundiales de oro en mayo, un aumento con respecto al mes anterior. Sin embargo, aún se encuentra por debajo del promedio de 12 meses de 27 toneladas, según los últimos datos del Consejo Mundial del Oro", detallan los expertos.
El Banco Nacional de Kazajistán lideró las compras en junio, con 7 toneladas, seguido de Turquía y Polonia, con compras netas de 6 toneladas cada uno. Mientras tanto, la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) reportó ventas de 5 toneladas durante el mismo período. China también incrementó sus reservas oficiales de oro en junio, por octavo mes consecutivo.
"Creemos que es probable que los bancos centrales sigan aumentando sus reservas de oro, dado el entorno económico aún incierto y el impulso para diversificar sus inversiones más allá del dólar estadounidense", anticipan.
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En la "Encuesta sobre Reservas de Oro de Bancos Centrales 2025", publicada recientemente por el Consejo Mundial del Oro, el 43% de los banqueros centrales encuestados afirmó que su banco central aumentaría sus reservas de oro y el 95% creía que las reservas oficiales de oro seguirían aumentando en los próximos 12 meses, citando "las cualidades del oro como diversificador y cobertura durante las crisis y la inflación como factores clave que influyen en su decisión de mantener oro".
"El ritmo de compras anuales de los bancos centrales se ha duplicado desde el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022, pasando de unas 500 toneladas métricas al año a más de 1.000. El año pasado, los bancos centrales compraron un total combinado de 1.045 toneladas, lo que representa aproximadamente una quinta parte de la demanda total. Polonia, India y Turquía fueron los mayores compradores en 2024, según el Consejo Mundial del Oro", recuerdan desde ING.
TRUMP Y SUS POLÉMICAS PUEDEN TENER LA LLAVE
Ahmad Assiri, estratega de investigación de Pepperstone, cree que el oro puede encontrar un filón en el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien a través de sus aranceles o de cualquier tipo de polémica lleva meses aumentando la incertidumbre de los mercados. El último capítulo de esta larga lista de conflictos es el choque con el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
"Los informes de que Donald Trump redactó y luego archivó una carta de despido del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, han reavivado el debate sobre la independencia de la Reserva Federal y han mantenido la presión directamente sobre ella. El calor político de este tipo generalmente apoya un dólar más débil y podría dar un mayor impulso al argumento alcista para el precio del oro, otro catalizador potencial para escapar del rango actual, relativamente estrecho", indica.
Por su parte, Stephen Innes, gestor de SPI Asset Management, comenta que "si Powell fuera realmente destituido, la estrategia dice: dólar a la baja, riesgo a la baja y oro al alza".
En este sentido, recuerda que, la primera noticia de que Trump planeaba despedir a Powell, que el presidente luego negó, "dio pie a las coberturas de pánico, un breve repunte del VIX y a los operadores buscando salidas".
David Morrison, analista senior de mercado de FCA, cree que el metal precioso puede mantenerse en el rango actual por un tiempo prolongado, puesto que "a falta de un cambio claro en la dirección de las tasas o en el apetito por el riesgo, el oro y la plata podrían seguir fluctuando lateralmente".
"El oro se mantiene dentro de un rango, incapaz de superar significativamente el precio a pesar de la preocupación por los aranceles del presidente Trump y los niveles de deuda estadounidense. Algunos bancos centrales importantes han aumentado sus compras de oro durante el último año, aproximadamente, y los analistas afirman que esto representa una medida para diversificar sus tenencias y reducir su exposición al dólar estadounidense, y en particular a los bonos del Tesoro estadounidense", concluye.

