- Las conversaciones con Puigdemont tampoco han gustado dentro del partido
- El equipo de Sánchez habría tomado decisiones sin consultar al resto del partido
- Las conversaciones telefónicas entre Sánchez y la presidenta andaluza han vuelto a ser tensas

La decisión de Pedro Sánchez de ceder cuatro senadores para que ERC y Democràcia i Llibertat, así como la conversación del Secretario General con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, sobre su compromiso de abordar una reforma de la Constitución hacia un Estado federal ha enfurecido de nuevo a los barones del PSOE, que esperan llegar al comité federal del 30 de enero.