- La ATC ha ido desplegando cada vez más funciones en los últimos tiempos, dentro de lo que le permite el marco legal autonómico

El Ayuntamiento de Barcelona abandonará los servicios del ministerio de Hacienda para la recaudación de los llamados “impuestos ejecutivos”. Ada Colau traspasará la persecución de los tributos impagados a la Agència Tributària de Catalunya (ATC) desde este ocho de marzo, cuando se llevará a cabo la firma del acuerdo entre la Generalitat y el consistorio barcelonés.
Explica el diario 'Ara' que la ATC ha ido desplegando cada vez más funciones en los últimos tiempos, dentro de lo que le permite el marco legal autonómico. Como ejemplo cita que lleva un año efectuando la recaudación de los impuestos ejecutivos de la Generalitat: los de Patrimonio y Sucesiones y desde entonces, ha ido asumiendo la gestión de estos impuestos de diversos ayuntamientos y diputaciones catalanas.
La administración de mayor envergadura que ha decidido ceder la gestión de los tributos a la Hacienda Catalana es el Ayuntamiento de la capital de Catalunya. Un gesto que también tiene un cargado valor simbólico, explica el medio. El valor del contrato es de 480.000 euros.

