jerome powell 20250618084907

Jerome Powell cierra este viernes, 15 de mayo, su etapa al frente de la Reserva Federal (Fed), un periodo marcado por la lucha contra la elevada inflación de los años posteriores a la pandemia y también por los fuertes encontronazos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde su regreso a la Casa Blanca. El mercado se prepara ya para recibir a su heredero, Kevin Warsh, quien recibirá una institución "atrapada entre dos fuerzas opuestas".

Enguerrand Artaz, estratega de La Financière de l’Échiquier (LFDE), recuerda que "la última reunión presidida por Jerome Powell terminó con el número más alto de disidentes desde la década de 1990", reflejo de una Fed "atrapada entre dos fuerzas opuestas", como son "la presión de Donald Trump para bajar los tipos y una realidad económica estadounidense que ya no justifica los fuertes recortes" que el mandatario sigue defendiendo.

"Tras más de 8 años al timón de la Fed, Jerome Powell presidió su último comité de política monetaria el pasado 26 de abril y acudió a la postrera rueda de prensa informativa, esa cita tan seguida por los actores del mercado. Si bien las formas fueron mesuradas y hábilmente elaboradas, como es costumbre en este alumno modélico de Princeton, tras la fachada se perciben los indicios de una transición menos fluida de lo habitual al frente del banco central más poderoso del mundo", detalla.

Artaz ve "irónico" el fin de la etapa de Powell al frente de la Fed, ya que el considerado como "un hombre de consenso" terminó con el número más alto de disidentes en más de 30 años.

"Como suele, Stephen Miran (nombrado por Trump) se opuso al mantenimiento del statu quo en los tipos y abogó por un recorte de 0,25 puntos, pero otros tres gobernadores también se opusieron, en sentido contrario. Aunque Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan apoyaron la decisión de mantener los tipos sin cambios, se manifestaron en contra de que el comunicado del Comité Federal de Mercado Abierto siguiera conteniendo un sesgo expansivo", añade.

En esta división ve "una doble fractura que simboliza las dos fuerzas contrarias a las que se enfrenta la Fed y que el futuro presidente Kevin Warsh deberá tratar de conciliar", y no lo tendrá fácil, ya que la presión de Trump para conseguir unas tasas más bajas choca con el contexto macroeconómico.

"La inflación subyacente, según el índice de precios PCE que emplea la Fed, se situó en el 3,2%, un nivel claramente superior al objetivo del instituto emisor. Aunque esta cifra se debe en parte al efecto retardado del aumento de los aranceles, que debería desaparecer durante los próximos meses, no incorpora los eventuales efectos de segundo orden derivados de la situación en Oriente Medio", valora.

En cuanto al otro mandato de la Fed, el empleo, Artaz recuerda que la situación "está mejorando sensiblemente", ya que "las últimas cifras, así como las revisiones de los datos de 2025, avalan la idea de que el mercado laboral estadounidense tocó fondo el pasado verano y actualmente se encuentra al comienzo de una fase de aceleración".

¿HA DICHO POWELL SU ÚLTIMA PALABRA?

A pesar de poner fin a su etapa como presidente de la Fed, Powell seguirá ligado al banco central en su rol de gobernador, una posición desde la que todavía puede influir en la política monetaria del país, y por lo tanto en los planes de Trump, aunque el estratega de LDFE descarta que vaya a ser un "presidente en la sombra".

No obstante, cree que "se posicionará como cortafuegos si Kevin Warsh sintiera la tentación de seguir a pies juntillas las directrices presidenciales haciendo caso omiso de la realidad económica".

Además, la continuidad de Powell en el banco central tendrá un impacto inmediato en la hoja de ruta del mandatario estadounidense, y es que, como apuntan los estrategas de Danske Bank, su decisión "impide que Trump nombre a un reemplazo con una postura más 'dovish'".

"Esto significa la salida de Stephen Miran cuando Kevin Warsh reemplace a Powell como presidente de la Reserva Federal, después de que el Comité Bancario del Senado finalmente aprobara su nominación", detallan.

Por su parte, Ashok Bhatia, director de inversiones y responsable global de renta fija en Neuberger, asegura que "esta decisión, que sorprendió de forma generalizada al mercado, añade una nueva capa de complejidad a una transición que se produce en medio de un comité dividido, una tónica común en otros bancos centrales de los principales mercados desarrollados".

"Nuestra hipótesis base es que el FOMC se mantendrá en un ciclo de flexibilización, con recortes adicionales que situarán el tipo de interés oficial entre el 2,75% y el 3,25% -en línea, en términos generales, con la tasa neutral estimada por la propia Fed-, respaldado por un mercado laboral en desaceleración y un comité más moderado bajo el liderazgo de Warsh. De hecho, las expectativas del mercado de que se produzca uno o ningún recorte este año parecen demasiado conservadoras. Los riesgos se inclinan hacia una inflación elevada y recortes aplazados, pero la dirección a seguir está clara", agrega.

En general, opina que "se ha exagerado el tono 'hawkish' en la fijación de tipos de las últimas semanas", ya que "la política monetaria se sitúa en el límite superior de lo restrictivo, y el mercado sigue centrado exclusivamente en el impulso inflacionista del choque energético, al tiempo que resta importancia al lastre para el crecimiento que se está acumulando en el fondo"

"La nueva era de la Fed plantea tantas preguntas como respuestas: cómo se desenvolverá Warsh en la Casa Blanca, si la presencia de Powell en la junta creará fricciones y con qué rapidez un comité dividido encontrará su equilibrio bajo el nuevo liderazgo. Esas preguntas tardarán tiempo en resolverse. Lo que está claro es que la transición ya está marcando la evolución de los tipos de interés", concluye.

Noticias relacionadas

contador