
Los datos dispares desde la última reunión respaldan un nuevo recorte de los tipos de interés por parte del Banco de Inglaterra (BoE). El enfriamiento del mercado laboral, un crecimiento más débil de lo esperado y una inflación sorprendentemente alta apoyan la previsión de que el organismo británico mantenga su orientación de bajadas trimestrales.
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Tras haber mantenido los tipos de interés sin cambios en su anterior encuentro de junio, han sido varios los datos macroeconómicos que se han publicado desde entonces.
Uno de ellos ha sido el de la inflación, que en junio dio una sorpresa negativa al escalar hasta el 3,6%, por encima de lo esperado por el consenso, que auguraba que el Índice de Precios al Consumo (IPC) se quedase en el 3,4% que ya había marcado en mayo.
Otro dato fue el del Producto Interior Bruto (PIB). La economía de Reino Unido se contrajo en mayo un 0,1% en mayo, tras el retroceso del 0,3% de abril. En contraste con el consenso que esperaba que creciese un 0,1% en el quinto mes del año.
Además, la tasa de desempleo correspondiente al mes de mayo mostró que el paro subió al 4,7%, el nivel más alto desde junio de 2021. Se preveía que el desempleo se mantuviese en el 4,6%.
"Los datos han sido dispares desde la última reunión, con el mercado laboral mostrando señales más pronunciadas de enfriamiento, un crecimiento más débil de lo esperado, pero una inflación sorprendentemente alta. Creemos que esto respalda la idea de nuevos recortes trimestrales", señalan los analistas de Danske Bank.
Estiman que el BoE reducirá la tasa bancaria en 25 puntos básicos, hasta el 4%, en su reunión de este jueves 7 de agosto. De cara a próximas decisiones, esperan que el organismo mantenga los recortes trimestrales, dejando el tipo de interés bancario en el 3,75 % para finales de 2025. Sin embargo, prevén que el ciclo de recortes se extienda a lo largo de 2026, dejando el tipo de interés bancario en el 2,75%.
Cabe destacar que este encuentro incluye proyecciones actualizadas y los expertos de la entidad ven que es probable que el Comité de Política Monetaria (MPC) eleve levemente la proyección de inflación a corto plazo.
Desde Berenberg coinciden en que "el progreso suficiente en la desinflación y un deseo sensato de prevenir un mayor debilitamiento en el mercado laboral justifican" un nuevo recorte en los tipos de interés.
No obstante, consideran que una estabilización en el mercado laboral probablemente hará que el BoE se salte noviembre: "El banco central esperará hasta estar seguro de que la continua compresión de los márgenes de beneficio y la desaceleración del crecimiento salarial reducirán la inflación el próximo año antes de proceder con nuevas reducciones de tipos".
Por su parte, para los analistas de ING, "la pregunta que se cierne sobre esta reunión es si es inminente un deterioro más preocupante del mercado laboral. Sin duda, la inactividad está aumentando. El número de empleados en nómina ha disminuido en siete de los últimos ocho meses. La tasa de desempleo ha aumentado", lo que "sugiere que el mercado laboral de Reino Unido se ha enfriado más que en otras economías importantes".
Mientras tanto, comentan que los datos de inflación "siguen siendo imprecisos", dado que la inflación de servicios, un indicador clave para el BoE, se mantiene estancada en el 4,7%. "La importancia de esto para la política monetaria es ciertamente discutible. Gran parte de lo que mantiene elevada la inflación de los servicios está relacionado con las subidas de impuestos o de los alquileres, cuya contribución debería disminuir considerablemente en los próximos meses. Sin embargo, el hecho de que tantos precios se fijen anualmente en abril significa que tendremos que esperar hasta la próxima primavera para ver una mejora más sustancial", indican.
Añade que la inflación de los alimentos ha superado las previsiones, lo que podría estar relacionado con los cambios en los impuestos y el salario mínimo de abril. También esperan que el BoE revise ligeramente al alza sus previsiones de inflación.
En AJ Bell comparten la visión de que desde la última reunión "los datos económicos han sido desalentadores y el mercado laboral parece estar debilitándose. La tasa de desempleo ha alcanzado su nivel más alto desde la pandemia y el crecimiento salarial continúa desacelerándose".
Apuntan que "podría parecer extraño" que el BoE esté recortando los tipos de interés al mismo tiempo que la inflación se aleja del objetivo del 2%. "Sin embargo, las medidas del organismo no se basan en la tasa de inflación actual, que nos indica el aumento de precios en los últimos 12 meses, sino en la inflación futura, prevista para los próximos tres años. Cabe destacar que las previsiones anteriores muestran un aumento de la inflación a lo largo de este año antes de volver a caer, por lo que los precios están evolucionando en general de acuerdo con las previsiones".
Con este escenario, esperan que el ritmo continúe, con nuevos recortes de tipos previstos por el mercado para noviembre y febrero, lo que los llevará al 3,5% para la próxima primavera, en un descenso trimestral.
"De resultar así, sin duda se convertiría en el ciclo de recortes de tipos más ordenado de la historia", pero "hay muchos factores que podrían desviar el calendario, aunque es evidente que el mercado está extrapolando en línea recta en este momento. Los efectos de los aranceles en la economía global, las impredecibles perspectivas para los precios de la energía y un complicado presupuesto de otoño en Reino Unido son solo tres factores que influirán en la dirección de los tipos de interés a partir de ahora", aseguran.