
Dos energías, dos destinos bursátiles: "Vende petróleo, compra electricidad"
El petróleo se hunde como un ascensor sin frenos mientras la inteligencia artificial (IA) enciende todas las luces del planeta. Parece una contradicción, pero no lo es.
El petróleo se hunde como un ascensor sin frenos mientras la inteligencia artificial (IA) enciende todas las luces del planeta. Parece una contradicción, pero no lo es.
¿Y si la próxima gran historia de Wall Street no fuera una empresa más, sino un cambio de era? Tras años de sequía, el mercado de salidas a bolsa vuelve a agitarse con un nombre que pesa toneladas: SpaceX.
La historia suena a fantasía bursátil: invertir 1.000 dólares y acabar con 100.000. Pero en Wall Street, de vez en cuando, la realidad se acerca peligrosamente a la ficción. El último nombre en alimentar ese relato es Oklo, una 'startup' nuclear respaldada por Sam Altman que se ha disparado más de un 700% desde su salida a bolsa y cerca de un 300% desde enero.
El mercado avanza con paso firme hacia 2026, pero lo hace mirando más al retrovisor que al parabrisas. Las bolsas cotizan crecimiento, bajadas de tipos y beneficios al alza, mientras por debajo del asfalto se acumulan grietas que podrían pasar factura.

















