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España es el país cuyos ciudadanos dedican menos al ahorro y la inversión de toda la zona euro, mientras que la tasa de endeudamiento de los hogares continúa siendo muy superior, pese a que cada vez se sitúa más cerca de la media de la eurozona. En el primer trimestre de 2018, la tasa de ahorro de los españoles se situó en el 5,1% de la renta bruta disponible, frente al 12,3% de la zona euro.

Una tendencia inferior que se ha mantenido sistemáticamente, incluso en los momentos de incremento del ahorro por motivos de precaución que se produjeron tras la crisis financiera de 2008. Un descenso relacionado no solo con un incremento en el consumo, sino también con el escaso crecimiento de la renta disponible, según un informe de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Por su parte, la tasa de endeudamiento de los hogares se ha ido reduciendo en los años posteriores la crisis hasta situarse ahora muy cerca de la media de la zona del euro, pese a que los españoles se endeudaron significativamente muy por encima de dicha media en los años previos. Un endeudamiento favorecido por un contexto de expansión económica caracterizado por el incremento de las rentas de las familias y unas condiciones muy favorables para acceder al crédito.

La tasa de endeudamiento de los hogares se ha ido reduciendo en los años posteriores la crisis hasta situarse ahora muy cerca de la media de la zona del euro

En cuanto a la inversión en activos financieros, fue creciente y se mantuvo más o menos en línea con la de la media de la zona euro hasta el inicio de la crisis. Después, los recursos de los hogares disminuyeron y, por lo tanto, también las inversiones, hasta que empezaron a recuperarse lentamente desde 2016. Sin embargo, no es suficiente para cerrar la brecha con la eurozona. La inversión anual per cápita de los hogares españoles en activos financieros se sitúa en 642 euros, frente a los 1.432 euros de la zona euro.

En la cartera de activos de los españoles destaca la mayor importancia de los depósitos bancarios, acciones y fondos de inversión frente a los seguros y fondos de pensiones. La CNMV explica que "esto último se puede relacionar con la cobertura del sistema de pensiones actual, que puede contrastar con los modelos de otros países en los que los hogares deben dedicar una parte elevada a estos activos".

"Aunque se suele decir que los hogares españoles son más conservadores que los de otros países europeos, argumentando el elevado peso de los activos líquidos, lo cierto es que otras opciones de riesgo como las acciones y los fondos de inversión tienen una importancia superior en relación con las cifras de la zona euro", añade el organismo.

LA RENTA Y EL RÉGIMEN FISCAL, ENTRE LAS RAZONES

Entre los elementos que han podido favorecer la disminución del ahorro y la preferencia por determinados activos, la CNMV señala a las dificultades relacionadas con la renta disponible y su distribución; el cambio que supuso la incorporación al euro, con el establecimiento de tipos de interés reducidos; la existencia de un régimen fiscal que favoreció la compra de vivienda; y elementos de carácter cultural.

"Es razonable pensar que una parte del reducido nivel de la tasa de ahorro de los españoles se explica por el elevado número de hogares con rentas bajas", puesto que indicadores como la renta bruta disponible por trabajador presentan caídas en términos nominales y que, además, existe aún un número considerable de empleados cuyo salario es inferior al mínimo interprofesional.

"Es razonable pensar que una parte del reducido nivel de la tasa de ahorro de los españoles se explica por el elevado número de hogares con rentas bajas"

Además, el tratamiento fiscal de la vivienda es un elemento clave de la política tributaria que puede tener consecuencias relevantes en la orientación hacia el régimen de propiedad frente al alquiler, en la riqueza de las familias y en sus decisiones de ahorro e inversión. En España, hasta hace relativamente poco, el régimen fiscal asociado a la adquisición y tenencia de la vivienda habitual ha favorecido, sin duda, la adquisición de viviendas frente a su alquiler y frente a otros activos. Tanto, que la inversión media de los hogares españoles en activos inmobiliarios es significativamente superior a la que se produce en la zona euro.

Otro de los catalizadores más importantes a la hora de explicar el significativo crecimiento del endeudamiento durante los años anteriores a la crisis está relacionado con el cambio estructural que supuso la incorporación de España a la zona euro, con una disminución notable y permanente de los tipos de interés. Esta paulatina mejora en las condiciones de acceso a la financiación se produjo en paralelo a una mayor laxitud en los criterios de concesión del crédito, como consecuencia de la competencia entre diferentes entidades.

La CNMV también incluye las cuestiones culturales como uno de los factores que han podido jugar un papel relevante en los procesos de toma de decisiones financieras. Por ejemplo, según algunos estudios, la sociedad española es una población con una estructura jerárquica relativamente más importante que en otros países, con un predominio del sentimiento de grupo, donde son más importantes los valores relacionados con la protección, donde se evita mucho más la incertidumbre. Por esto, "no parece descabellado esperar que las diferencias en las dimensiones relacionadas con la incertidumbre, que denotan una elevada aversión al riesgo, y con la toma de decisiones a corto plazo hayan podido influir en las decisiones financieras de los hogares".

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