
MADRID, 30 (EUROPA PRESS)
El sector del libro madrileño quiere que se suspenda el acuerdo marco de suministro de libros de texto firmado por la Comunidad porque "perjudica especialmente a las librerías de pequeño o mediano tamaño".
El Gremio de Librerías de Madrid, la Asociación de Pequeñas Librerías de Madrid, la Asociación Nacional de Editores de Libros y material de Enseñanza y la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones han firmado un documento en el que piden la suspensión inmediata del acuerdo apelando al interés público.
El sector del libro insiste en que su petición "no supone una oposición a la Ley de Gratuidad aprobada por la Asamblea de Madrid sino a la fórmula elegida para su puesta en marcha, única en España, que condena a la desaparición a buena parte del tejido librero de la región".
Y han añadido que desde diversos estamentos "ya han señalado reiteradamente la necesidad de abordar una reforma de la normativa autonómica, como ha advertido la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que señaló entre otras consideraciones que la puesta en marcha del acuerdo marco perjudica especialmente a las librerías de pequeño o mediano tamaño".
También recuerdan que la Asamblea de Madrid instó al Gobierno de la Comunidad de Madrid a crear "urgentemente" un nuevo marco que permitiera fomentar el sector de librerías de proximidad. Los libreros han explicado que el modelo elegido por la consejería de Educación es el sistema de licitaciones por el que son los centros los que han de adquirir los libros en las librerías o establecimientos que se encuentren dentro del acuerdo marco.
CHEQUE LIBRO
Para entrar en él han de cumplir unos requisitos estrictos. Actualmente sólo 92 librerías de un total de mil que existen en la Comunidad de Madrid han podido cumplir. Los libreros ponen como ejemplo los sistemas implantados con éxito en otras comunidades, como Andalucía y Murcia, basado en el cheque libro.
El sector entiende que existen "sobradas razones de interés público para suspender de forma inmediata la ejecución del acuerdo marco conforme a las propias cláusulas del pliego al que la Consejería alude para defender su no paralización", algo que serviría "no sólo para defender a las librerías y permitirlas seguir ejerciendo una actividad, que tiene un importante carácter cultural, sino también para garantizar que todos estos pequeños negocios puedan continuar con la comercialización y suministro de libros de texto a familias y centros".
Libreros, distribuidores y editores van a seguir abiertos al diálogo con la Consejería pero tienen la intención de adoptar "todas las medidas que tengan en su mano para defender el tejido cultural de la Comunidad de Madrid cuya supervivencia depende, en buena medida, de este acuerdo".