
El ministro afirmó este jueves que algunos estudiantes volvieron "alegremente con sus familias" dejándose apuntes en sus residencias
MADRID, 8 (EUROPA PRESS)
La Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas (CREUP) considera "una falta de respeto al estudiantado" las declaraciones que realizó el ministro de Universidades, Manuel Castells, este jueves sobre la situación de muchos universitarios que abandonaron sus residencias tras el decreto de estado de alarma para regresar al domicilio familiar, dejándose allí apuntes y libros pensando que la suspensión de las clases sería temporal.
"No nos fuimos a un lugar más divertido, volvíamos a nuestras residencias familiares para poder ayudar en casa", afirma a Europa Press Laura Alcaide de CREUP, recordando que tanto el estado de alarma como las medidas de confinamiento se iban a prolongar, inicialmente, solo dos semanas. "Además fue decretado en fin de semana, y muchos estudiantes se encontraban visitando a sus familiares. Desde entonces no han tenido posibilidad de regresar a por sus cosas", añade Alcaide.
Castells dijo este jueves en la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades del Congreso que "cuando empezó el estado de alarma" muchos estudiantes "se fueron alegremente con sus familias" o "a lugares más divertidos que el lugar donde estaban estudiando", dejándose "en sus residencias o pisos alquilados los portátiles, los apuntes o libros que necesitan para realizar los exámenes".
"Problemita: ahora llegan los exámenes y cómo los preparan sin lo que se dejaron allí", apostilló el ministro de Universidades. Castells explicó después que ha tratado el asunto tanto con el Ministerio del Interior como el de Sanidad para intentar que los estudiantes puedan regresar a sus residencias a recoger material de estudio y pertenencias. "Pero la respuesta es que todavía no", aseguró.
Las palabras de Castells también han indignado a otras organizaciones estudiantiles. "El 'problemita' nos parece una situación muy seria", afirma a Europa Press Eva Madariaga, del Frente de Estudiantes, que reprocha al ministro su "falta de rigor y respeto" al alumnado con estas declaraciones. "También cuando hace pocos días prácticamente negaba la 'brecha digital", añade.
Desde el Sindicato de Estudiantes, su secretaria general, Coral Latorre, tilda de "indignante" que un ministro "insulte de esta manera a los centenares de miles de estudiantes universitarios golpeados por la crisis del coronavirus, cuando precisamente estamos frente un abismo académico por su total abandono".
"No nos hemos ido a lugares más divertidos, ni a pasarlo bien con nuestras familias, muchas de ellas golpeadas por los despidos, los ERTEs y la enfermedad. Estamos intentando salvar nuestro año académico a pesar de que no se nos está dando ninguna solución, ni alternativa, ni medios materiales", critica Latorre en declaraciones a Europa Press.
Hasta abril, el departamento de Castells no había recomendado a las universidades prolongar la docencia a distancia y realizar exámenes 'online' este curso, y cuando lo hizo dejó en manos de cada rectorado la decisión final sobre cómo evaluar este curso, sin descartar exámenes presenciales. En España, hay más de 100.000 universitarios que estudian lejos de sus comunidades autónomas de origen, según datos de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE).
Tanto la Comisión Permanente del Consejo de Estudiantes Universitario del Estado (CEUNE) como la CREUP solicitaron entonces al Gobierno "un mecanismo común para todas las provincias y comunidades" que autorizase a los universitarios acudir a por las pertenencias que dejaron en sus residencias.
El decreto del Estado de Alarma del pasado 14 de marzo permite el "retorno al lugar de residencia habitual" y también los desplazamientos de "cualquier otra actividad de análoga naturaleza". Conforme a ese artículo del decreto, las universidades llegaron a tramitar autorizaciones alentadas por las delegaciones del Gobierno, aunque después se anularon los desplazamientos.
LA AMIGA DE TALAVERA DE CASTELLS
El ministro Castells reconoció este jueves en el Congreso que el problema afecta a muchos estudiantes. "Sin exagerar, yo recibo más de 50 peticiones diarias sobre cómo resolver este problema", aseguró. Entre ellas, las de "una buena estudiante" de la Universidad Complutense de Madrid que regresó a su domicilio en Talavera de la Reina (Toledo) y con la que Castells se intercambia "correos todos los días".
"Nos hemos hecho la mar de amigos", afirmó el ministro, que detalló la problemática de esta universitaria talaverana como ejemplo de la situación que afecta a otros tantos jóvenes que estudian lejos de sus domicilios familiares. "Ella se va a Talavera de la Reina y no se lleva el portátil porque pensaba que el ordenador de su papá funcionaba bien, pero llega a casa y el ordenador no funciona y no pueden arreglarlo", indicó Castells.