- Un posible Gobierno de una ideología menos conservadora retrasaría el proceso.
- Los expertos creen que los problemas de rentabilidad de los bancos tampoco favorecen ahora estos movimientos
- Algunos de los principales bancos han presentados sus cuentas esta semana, con alguna decepción destacada

¿Se acuerdan de que 2016 iba a ser el año de las fusiones de los bancos españoles? En cuanto hubiera un nuevo Gobierno en España, arrancaría el proceso, nos contaban desde distintas fuentes. Pues bien, dado que todavía no hay Gobierno, todavía no ha empezado el 'movimiento'. El problema es que, al final, aunque haya un Gobierno este año (que lo habrá, tarde o temprano... esperemos que sea más temprano que tarde) da la impresión de que el escenario político que se perfila no va a ser el más propicio para que los bancos empiecen a comprarse unos a otros.