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Estados Unidos ha logrado dejar ya atrás el 'apagón informativo' que vivió durante más de un mes con motivo del cierre del Gobierno, y ahora trabaja contrarreloj para dar a conocer todos los datos atrasados durante este tiempo. La primera parada destacada en este proceso llegará este jueves, con la publicación del informe laboral de septiembre.

"El informe de empleo de septiembre se publicará esta semana; los datos se recopilaron antes del cierre, pero no se procesaron. Por lo tanto, su publicación debería ser relativamente sencilla. Esto coincide con los informes del ISM y de ADP que reflejan un mercado laboral débil, con los datos de nóminas pronosticando 50.000 nuevos puestos de trabajo (frente a los 22.000 de agosto) y una tasa de desempleo que se espera que se mantenga sin cambios en el 4,3%", asegura Aaron Hill, analista jefe de FP Markets.

El experto considera que "si esta semana se publican datos de empleo significativamente débiles, con nóminas en terreno negativo, esto podría provocar una depreciación del dólar estadounidense y aumentar las apuestas por una bajada de tipos, lo que podría extender la debilidad del dólar hasta la media móvil simple de 50 días".

"Cabe recordar que recientemente observamos un notable ajuste en las expectativas sobre los tipos de interés de la Reserva Federal, en un contexto de comentarios neutrales o restrictivos por parte de la Fed. Los inversores ahora asignan solo un 40% de probabilidad a una bajada de tipos (frente al 70% de la semana pasada). Sin embargo, el dólar estadounidense se depreció y el oro subió, lo que no es la reacción típica que cabría esperar tras un ajuste tan importante, lo que sugiere que hay fuerzas más complejas en juego, más allá de la simple aritmética de la política monetaria", añade.

De cara al futuro, cree que "la publicación de los datos de empleo de octubre será más compleja", y ve poco probable que incluya aspectos clave como la tasa de desempleo.

"La cifra de nóminas debería ser relativamente sencilla, ya que se deriva de la encuesta de establecimientos. Sin embargo, es improbable que la tasa de desempleo se incluya en el informe, puesto que forma parte de la encuesta de hogares, la cual requiere contactar a los hogares por teléfono, algo que aún no se ha realizado", anticipa.

UN FARO PARA LA FED

La publicación de este informe de empleo permitirá a la Reserva Federal conocer con detalle la situación de la economía estadounidense antes de su reunión de diciembre, para la que la incertidumbre está en máximos después de que el presidente de la entidad, Jerome Powell, pusiera en duda una bajada de tipos para cerrar el año que el mercado daba por sentada.

"La reunión de la Reserva Federal de diciembre presenta un gran desafío para los responsables de la política monetaria, ya que tanto el banco central como los inversores han depositado su confianza, por ahora, en los datos del sector privado estadounidense. No es ningún secreto que la Reserva Federal sigue dividida y cautelosa, con un creciente número de voces que abogan por una postura más restrictiva", manifiesta Hill.

En las últimas semanas se han sucedido las declaraciones ambiguas por parte de los miembros del banco central, ante lo que el mercado se encuentra dividido sobre las posibilidades para diciembre.

"La presidenta de la Reserva Federal de San Francisco, Mary Daly, declaró recientemente en los medios que afronta la reunión de diciembre con una postura abierta. El presidente de la Reserva Federal de Minneapolis, Neel Kashkari, también se muestra indeciso, una opinión compartida recientemente por el presidente de la Reserva Federal de San Luis, Alberto Musalem, y Beth Hammack, de la Reserva Federal de Cleveland", recuerda el experto.

A pesar de que algunos funcionarios de la Reserva Federal siguen respaldando recortes, como los gobernadores Stephen Miran, Michelle Bowman y Christopher Waller, Hill señala que "se ha producido un importante cambio en las perspectivas hacia una postura más restrictiva".

"Según las expectativas del mercado monetario, el resultado de la reunión de diciembre es prácticamente incierto, con una relajación implícita de 13 puntos básicos", destaca.

Por su parte, los analistas de Oxford Economics apuntan que cuando el informe de empleo de septiembre se haga público "ya estará desactualizado", por lo que ponen en duda que pueda inducir a la Fed a modificar su hoja de ruta.

"Salvo una sorpresa negativa significativa, es improbable que el tardío informe de empleo de septiembre nos haga modificar nuestra hipótesis principal de que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés sin cambios en diciembre. Si los datos de empleo nos obligan finalmente a modificar nuestra previsión de política monetaria, será debido al informe de empleo de noviembre, cuya publicación probablemente se pospondrá más allá de su fecha original del 5 de diciembre", concluyen.

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