BILBAO, 26 (EUROPA PRESS)
El Gobierno Vasco ha cerrado la tercera emisión del Bono Sostenible Euskadi con la colocación del 50% en inversores internacionales y el 50% restante en inversores vascos y del resto del Estado, según los datos aportados por el Departamento vasco de Hacienda.
La nueva emisión ha sido presentada este jueves por el consejero de Hacienda del Gobierno Vasco, con un valor de 500 millones y una demanda más de siete veces superior a la oferta, que se ha elevado a 3.521 millones. Según ha explicado, esta operación permite al Ejecutivo vasco asegurar el plan de endeudamiento del año 2020. Se contempla destinar 130 millones a Salud y 225 más a Políticas Sociales, entre otros campos.
Finalmente, el Gobierno Vasco ha realizado la colocación al 50% en inversores internacionales y el 50% restante en inversores estatales y vascos. "El cupón resultante de la emisión es del 0,85%, con un spread de 25 puntos básicos (el propio Tesoro emitió el pasado martes a 7 años con un spread de 18 puntos básicos)", según han apuntado desde Hacienda.
La colocación final se ha realizado en el Estado español en un 50%, en Alemania en un 13%, en Italia en un 7%, en Francia en un 7%, en los países nórdicos en un 5%, en el Benelux en un 5%, en Reino Unido e Irlanda en un 3%, en Austria en un 3% y en Suiza en un 1%. Otro 4% se distribuye entre Estados Unidos, Luxemburgo, Mónaco, Portugal y Malta.
La tipología de inversores es mayoritariamente de Bancos (49%), y Fondos de Inversión (36%), seguidos de entidades del sector Seguros y fondos de pensiones (6%), entidades oficiales y bancos centrales (5%) y otras entidades (4%).
DEUDA PÚBLICA VASCA
En una rueda de prensa, el consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, se ha referido a la situación de la deuda pública vasca y ha recordado que el límite de autorización de endeudamiento de la Ley de Presupuestos Desarrollado por el Decreto 18/2020 de 18 de febrero, asciende a un importe máximo de 857,9 millones.
En este sentido, ha indicado que, con la presente emisión, y la previsión de acogerse en fechas próximas a un préstamo del BEI de 140 millones, se habrá llevado a cabo "la mayor parte del plan de endeudamiento, que podrá completarse no obstante con alguna otra operación dentro de los límites fijados".
Asimismo, ha precisado que, a medida que avance el año y en función de cómo se desarrolle la coyuntura económica tras el Covid-19, se decidirá "si realizar más operaciones o no, y cuáles".
Azpiazu ha indicado que la deuda pública vasca a 31 de diciembre de 2019 tiene una vida media de 5,6 años y un coste medio de 1,72% y supone aproximadamente el 12,6% del PIB, por lo que se cumple "de forma holgada los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda pública 2018-2020 acordados con el Estado, que estaban fijados en el 13,2% del PIB para 2020".
Por último, el consejero ha recordado que la experiencia de las otras emisiones, tanto en 2018 como en 2019, fueron "muy positivas". En la primera emisión, se recibió una demanda que triplicó la oferta, ya que más de 100 inversores solicitaron 1.583 millones, llegando peticiones de 13 países. El tipo nominal resultante tras la negociación de la emisión fue del 1,45% a diez años, con un spread sobre tesoro de 15 puntos básicos.
Respecto a la de 2019, se recibió una demanda que cuadruplicó la oferta, con más de 140 inversores (30 más que en 2018), que solicitaron 2.508 millones, llegando en esta ocasión a 19 países, seis más que en 2018. El cupón resultante de la emisión fue del 1,125%, con un spread sobre tesoro de 10 puntos básicos.