Lagarde considera menos pronunciados los riesgos a la baja para la zona euro, pero reclama medidas a los gobiernos que refuercen la acción del BCE

FRÁNCFORT (ALEMANIA), 23 (EUROPA PRESS)

Los riesgos para las perspectivas de crecimiento de la zona euro continúan inclinados a la baja, aunque "son menos pronunciados", según ha señalado la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, quien, coincidiendo con el comienzo de la revisión de la estrategia de la institución, ha instado a los gobiernos de la eurozona a acometer reformas estructurales y adoptar estímulos fiscales que refuercen el efecto de la política monetaria, que continuará siendo muy laxa para impulsar el retorno de la inflación a niveles próximos al 2%.

"Es necesario acelerar de manera sustancial la implementación de políticas estructurales en los países de la zona euro para impulsar la productividad y el potencial de crecimiento, así como reducir el desempleo estructural e incrementar la resiliencia de los gobiernos", ha reclamado Lagarde en su comparecencia ante los medios de comunicación, después de que el Consejo de Gobierno del BCE haya mantenido sin cambios su política monetaria y sus medidas de estímulo.

La francesa ha subrayado la importancia de que aquellos países con margen fiscal tomen medidas de manera "eficaz y oportuna", mientras que los gobiernos con una deuda pública elevada deben actuar de forma prudente para cumplir con sus metas de equilibrio estructural.

"En la zona euro, hay una expansión fiscal muy leve en estos momentos", ha lamentado Lagarde, quien, sin citar expresamente a Alemania y Países Bajos, ha señalado que "dos de los países que tienen espacio fiscal están estudiando ahora seriamente cómo expandir fiscalmente sus respectivos presupuestos". "Hay un progreso", ha constatado.

Cuestionada por el impacto de los bajos tipos de interés en los ahorradores alemanes, la presidenta del BCE ha defendido que una manera de lograr estabilidad de precios es generar crecimiento, señalando que los tipos bajos e incluso negativos, han permitido crear millones de empleos.

"No difiero de mi antecesor en que contar con la política fiscal correcta, incluyendo bajadas de impuestos y más gasto, podría ser de ayuda para intensificar el efecto de la política monetaria", ha apuntado.

RIESGOS COMERCIALES.

En el análisis macroeconómico del BCE, Lagarde ha destacado que los riesgos que rodean las perspectivas de crecimiento de la zona del euro, incluyendo los relacionados con factores geopolíticos, el proteccionismo y las vulnerabilidades en los mercados emergentes, "siguen inclinados a la baja, pero se han vuelto menos pronunciados" a medida que parte de la incertidumbre en torno al comercio internacional está disminuyendo.

En este sentido, la francesa ha apuntado que el acuerdo de primera fase rubricado la semana pasada por Estados Unidos y China "tiene diversas consecuencias", ya que por una parte reduce la incertidumbre, aunque también tendrá consecuencias para terceros países que se verán afectados indirectamente por el impacto del acuerdo en los intercambios comerciales.

"El comercio es un elemento importante en nuestras consideraciones y al evaluar los riesgos a la baja, el acuerdo comercial entre EEUU y China ha reducido ligeramente la incertidumbre, pero es necesario evaluar el impacto sobre neto para la zona del euro", ha apuntado.

No obstante, Lagarde se ha mostrado optimista respecto de las relaciones comerciales entre EEUU y la UE, después del reciente encuentro entre Ursula Von der Leyen y Donald Trump, aunque ha indicado que el BCE "vigilará muy de cerca la evolución de los acontecimientos".

"El tono empleado dista mucho todavía de un escenario en el que se le pueda quitar la etiqueta de 'paloma', pero la tregua comercial entre Estados Unidos y China ha ayudado a mejorar la visión que mantiene el BCE sobre las perspectivas del conjunto de la economía europea", ha destacado Aitor Méndez, analista de IG.

Desde Monex Europe, Olivia Álvarez, ha señalado que "el BCE entra en periodo de hibernación" al considerar que Lagarde ha dejado claro a los mercados que habrá pocas novedades este año en política monetaria sobre la base de una descripción "marginalmente más optimista del panorama comercial" que anticipa un curso favorable de la economía y la divisa comunitarias, a pesar de la lenta respuesta del sector manufacturero.

"Si Mario Draghi se ganó una merecida fama por debilitar el euro, apenas en su segundo comunicado oficial Lagarde parece estar ganando fama por anular expectativas del mercado", ha comentado Álvarez.

COMIENZA LA REVISIÓN DE SU ESTRATEGIA.

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido que la formulación de estabilidad de precios y su análisis económico y monetario serán las partes fundamentales de la revisión de su estrategia de política monetaria, que ha comenzado este jueves y finalizará antes de que termine 2020.

La estrategia de política monetaria se adoptó en 1998 y algunos de sus elementos se clarificaron en 2003. "No podemos operar de la forma en la que lo hacíamos en 2003, lo que no significa que tengamos que cambiar esto, aquello y lo otro, sino que tenemos que mirar de forma amplia a la efectividad de nuestra política monetaria", ha subrayado Christine Lagarde, que espera concluir la rvisión en torno a noviembre o diciembre.

El banco central ha argumentado que, desde 2003, la economía de la zona euro y mundial han experimentado "cambios estructurales profundos", como la tendencia a la baja del crecimiento, relacionada con el descenso de la productividad y el envejecimiento de la población, junto con el legado de la crisis financiera. Esto ha conducido a una bajada generalizada de los tipos de interés, reduciendo el margen del BCE y de otros bancos centrales para relajar la política monetaria empleando instrumentos convencionales frente a acontecimientos cíclicos adversos.

"La amenaza para la sostenibilidad del medio ambiente, la rápida digitalización, la globalización y la evolución de las estructuras financieras han transformado también el entorno en el que opera la política monetaria, incluida la dinámica de la inflación", ha explicado la autoridad.

Para hacer frente a estos retos, el Consejo de Gobierno evaluará si es necesario ajustar algunos de los elementos de la estrategia de política monetaria. Entre ellos estarán la formulación de estabilidad de precios (que actualmente es "cerca, pero por debajo del 2%) y los enfoques e instrumentos para lograrla. También abarcará otros aspectos, como la estabilidad financiera, el empleo y la sostenibilidad del medio ambiente.

Asimismo, examinará la forma en que debería actualizarse el análisis económico y monetario mediante el que el BCE evalúa los riesgos para la estabilidad de precios, teniendo también en cuenta las tendencias nuevas y actuales. Por último, se revisarán también las prácticas de comunicación.

Lagarde ha asegurado que el medio ambiente y la sostenibilidad "son muy prominentes" en la revisión de la estrategia. "El 'staff' del BCE ya está comprobando si los riesgos climáticos son incorporados de manera apropiada en nuestro marco de gestión de riesgos", ha apostillado.

"Es difícil no estar de acuerdo con que el cambio climático es un riesgo para la estabilidad financiera, una amenaza que es difícil de medir", ha dicho. La exministra francesa ha afirmado que es "consciente" de que habrá un debate sobre cuál es el papel de los bancos centrales con respecto al cambio climático, pero que ni siquiera intentarlo ya es fracasar en ese aspecto. "Exploraremos cada área en la que podamos tomar parte", ha puntualizado.

El BCE también incluirá en su revisión un estudio sobre los potenciales efectos negativos como consecuencia de los tipos de interés bajos o negativos que se han alcanzado durante la última década.

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