- A cambio ofrecen una rentabilidad por el alquiler de los activos o el beneficio proporcional resultante de una futura venta
- Los expertos destacan ciertas ventajas en este tipo de inversión, aunque aconsejan tener en cuenta riesgos fundamentales como el de iliquidez

Los nuevos proyectos empresariales encontraron en los difíciles años de la crisis una herramienta de financiación fundamental que ha despegado con fuerza en España: el crowdfunding. Su acogida ha sido tal que esta fórmula participativa se ha extendido a diversos campos y se ha trasladado incluso al mercado inmobiliario, donde ahora es posible poner en marcha la reforma de un inmueble sin la necesidad de que intervenga un banco para su préstamo. Como siempre, eso sí, conviene no olvidarse de los riesgos.