- Existe el riesgo de que la inestabilidad política se prolongue en Grecia si no hay mayoría en el resultado
- Los inversores saben que, gane quien gane el domingo, ninguno intentará reanudar los enfrentamientos con Europa

A falta de dos días para la celebración de las enésimas elecciones en Grecia, la popularidad de Alexis Tsipras ha caído entre los votantes. Pero a su favor está que cuenta ahora con el apoyo de los inversores que, tras las últimas decisiones del dirigente de Syryza, han dejado de considerarlo una amenaza política.