
Gilles Moëc, economista jefe de AXA Investment Managers, advierte en un reciente informe sobre el creciente riesgo de estanflación en Estados Unidos. Así, según este analista, "por primera vez, los datos duros confirman que la economía estadounidense se estanca mientras la inflación repunta".
Esta situación genera una preocupación sustancial para los mercados, los consumidores y los responsables de política monetaria, ya que un escenario de estanflación puede limitar seriamente la capacidad de reacción de la Reserva Federal (Fed).
EL IMPACTO DE LOS NUEVOS ARANCELES
Uno de los factores clave que podría agravar la situación es el nuevo rumbo arancelario anunciado por la Casa Blanca. La decisión de imponer un arancel del 25% a los automóviles y sus componentes podría tener consecuencias directas en la economía estadounidense.
En concreto, Moëc estima que esta medida podría elevar la inflación subyacente en hasta 0,7 puntos porcentuales, un aumento significativo en un contexto donde el consumo privado ya muestra señales de enfriamiento.
Este incremento de los costes podría trasladarse a los consumidores, reduciendo su poder adquisitivo y afectando negativamente la demanda interna. En un entorno donde la economía ya muestra signos de estancamiento, este factor podría profundizar la desaceleración económica.
LAS IMPLICACIONES DE UNA GUERRA COMERCIAL
Moëc advierte que una guerra comercial iniciada en este entorno es especialmente arriesgada. Si bien el impacto de los aranceles podría parecer transitorio en un principio, la situación se agrava por otros factores estructurales. La caída de la inmigración y la rigidez del mercado laboral podrían prolongar el repunte de los precios, haciendo que la inflación sea más persistente de lo esperado.
Además, la respuesta del resto de los países no se haría esperar. En el pasado, otras economías han implementado medidas de represalia ante aumentos arancelarios de Estados Unidos. Si esto ocurre nuevamente, podría reducirse la competitividad de las empresas estadounidenses en el mercado global, afectando tanto el comercio como el crecimiento económico.
LA RESERVA FEDERAL Y SU MARGEN DE ACTUACIÓN
Otro punto crucial en este escenario es el papel de la Reserva Federal. Según el citado estratega, aunque la entidad podría verse obligada a recortar tipos de interés antes de lo previsto, lo haría de manera reactiva y no preventiva. Esto significa que los recortes solo se producirían una vez que el daño económico ya estuviera materializado, lo que podría limitar la eficacia de la política monetaria para frenar la estanflación.
La falta de anticipación por parte de la Reserva Federal podría llevar a una situación en la que el crecimiento económico se mantenga bajo por un periodo prolongado, mientras que la inflación continúa elevada. Este es el peor de los escenarios para los responsables de política económica, ya que restringe las opciones disponibles y genera incertidumbre en los mercados financieros.
UN FUTURO INCIERTO PARA LA ECONOMÍA ESTADOUNIDENSE
El análisis de Gilles Moëc deja claro que la economía de Estados Unidos enfrenta riesgos considerables en los próximos meses "que podrían salir muy caros". La combinación de estancamiento económico e inflación en aumento, junto con una política arancelaria agresiva, podría generar una situación de estanflación difícil de manejar.
Si la Reserva Federal no actúa con rapidez y las tensiones comerciales se agravan, el panorama económico podría volverse aún más complejo. En este contexto, concluye este gestor, "los inversores, empresarios y ciudadanos deben prepararse para un periodo de incertidumbre y volatilidad en los mercados".

