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Banderas de la Unión Europea.Sharecast / Alexandre Lallemand via Unsplash

La actividad económica de la eurozona ha aumentado en junio, pero se mantiene en terreno de desaceleración. Esa es la principal conclusión que se extrae del último Índice de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) de S&P Global, que muestra que esta referencia mejoró hasta 49,5 puntos desde los 48,5 registrados en el mes de mayo, aunque todavía se sitúa por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50 unidades.

No obstante, la última reducción fue solo ligera y la más débil del actual periodo de declive, pese a ser la tercera caída mensual consecutiva de la actividad total en la zona euro. "La economía de la zona euro está mostrando suficiente resiliencia como para apenas evitar caer en una recesión", explica Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence.

Asimismo, los datos subyacentes señalaron una caída más lenta de la actividad en el sector servicios, mientras que la producción manufacturera siguió aumentando "modestamente". En concreto, el PMI servicios se situó en 48,9 (47,7 en mayo), alcanzando su máxima de los tres últimos meses, mientras que el PMI manufacturero cerró junio en 51,3 puntos (51,6), lo que supone la lectura mínima de los cuatro últimos meses.

Además, se observó una caída de la actividad total en las dos principales economías de la zona euro. Si bien la tasa de contracción se redujo en Francia, en Alemania la actividad total registró la reducción más rápida de los últimos dieciocho meses. Por su parte, en el resto de la zona euro en su conjunto la actividad total aumentó modestamente y en su mayor medida desde el inicio del año.

"La caída sostenida de la actividad total registrada en la zona euro reflejó los continuados retos enfrentados por las firmas en junio a la hora de captar nuevos pedidos. Los nuevos pedidos se redujeron por cuarto mes consecutivo, aunque solo ligeramente y al ritmo más lento desde marzo. Un aumento renovado y marginal de los nuevos pedidos recibidos en el sector manufacturero no fue suficiente para contrarrestar una nueva caída de la actividad comercial del sector servicios", explica S&P Global.

Por el lado de los precios, las presiones inflacionistas dieron muestras de reducirse en junio. Los costes de los insumos siguieron aumentando rápidamente en el mes, pero la tasa de inflación se desaceleró hasta su nivel más lento desde febrero de este año, justo antes del estallido de la guerra en Oriente Medio. En concreto, se observaron aumentos más débiles de los precios pagados tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios y el ritmo de inflación se mantuvo más intenso en el sector industrial. La inflación de los costes se atenuó en Alemania, en Francia y en el resto de la zona euro en su conjunto.

A su vez, la tasa de inflación de los precios cobrados también se ralentizó en junio, aunque en menor medida que en el caso de los costes de los insumos. "Al igual que ha ocurrido con los costes, las empresas encuestadas del sector manufacturero siguieron registrando una inflación más marcada que sus homólogos del sector servicios", apunta S&P.

Asimismo, los fabricantes de la zona euro continuaron indicando un alargamiento de los plazos de entrega de sus proveedores al final del segundo trimestre el año. Según la agencia de calificación, el último deterioro del desempeño de los proveedores fue "importante, pero el menos pronunciado" desde el pasado mes de marzo.

La actividad de compra se mantuvo "prácticamente sin cambios" en junio, poniendo fin así al periodo de tres meses de expansión observado desde el comienzo del conflicto bélico en Irán "mientras las firmas intentaban obtener insumos en un periodo de graves trastornos de suministro e intensos aumentos de precios". Los stocks de materias primas y de productos terminados también se redujeron.

"Es alentador observar que el descenso de los precios de las energías ya se está filtrando a las empresas y, en consecuencia, las tasas de inflación de los costes de los insumos y de los precios de venta han bajado en junio, lo que sugiere que posiblemente los precios ya han dejado atrás su reciente punto álgido", apunta Williamson, "Hay indicios de que las preocupaciones sobre la oferta y las tendencias de los precios empiezan a moderarse".

Paralelamente, el empleo se acercó a su nivel de estabilización en junio, cayendo solo "ligeramente" y en su menor medida desde el pasado febrero. Sin embargo, el sector privado de la zona euro ha registrado su sexto mes consecutivo de ausencia de crecimiento de la fuerza laboral.

En concreto, S&P destaca que se registró un aumento "renovado pero marginal" de las plantillas en el sector servicios, que fue contrarrestado por los sostenidos recortes de empleo registrados en el sector manufacturero. Asimismo, hubo otra "sólida" reducción del empleo en Alemania, cuya tasa de recorte de empleo se mantuvo igual a la registrada en mayo. Por el contrario, las plantillas se mantuvieron prácticamente estables en Francia, mientras que en el resto de la zona euro en su conjunto se observó un modesto aumento de la contratación.

De cara al futuro, la confianza empresarial aumentó por segundo mes consecutivo en junio tras caer hasta su mínima de treinta y un meses en abril. S&P indica que, aunque las empresas de la zona euro esperan un aumento de la actividad empresarial durante los próximos doce meses, el sentimiento siguió relativamente decaído en junio. La confianza mejoró tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios. Una ligera caída del optimismo entre las empresas en Alemania fue contrarrestada por un sentimiento más positivo en Francia y en el resto de la zona euro en su conjunto.

"Para el Banco Central Europeo, esto son noticias favorables a una postura moderada. Si el entorno que describe el PMI persiste en las próximas semanas, disuadirá al BCE de subir los tipos de interés de forma agresiva, ya que el contexto inflacionario no sería lo suficientemente fuerte como para requerir un endurecimiento monetario significativo", señalan los expertos de ING. Según el banco neerlandés, dado que los precios de la energía son ahora "considerablemente más bajos" gracias al acuerdo entre Estados Unidos e Irán, es "posible" que esta tendencia continúe en los próximos meses si el acuerdo se mantiene.

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