- En ese momento, el argentino era uno de los mejores jugadores del mundo
- Cuatro años después, es ayudante del equipo campeón del Mundial de Colombia

Hay historias en el deporte que emocionan y que sirven como ejemplo e inspiración. Una de ellas es la de Matías Lucuix, quien fuera uno de los mejores jugadores del mundo en fútbol sala, hasta que una lesión truncó su carrera en el Mundial de Tailandia 2012. Cuatro años después vuelve a escena en el cuerpo técnico del equipo campeón del mundo.