Borja Muñoz Cuesta

Quererse en el error

Ser buen formador

Bolsamania | 04 jul, 2016 20:40

En ocasiones, algunas personas, maestros en el noble arte de malgastar el tiempo ajeno, pretende menospreciar nuestra profesionalidad como traders argumentando que también somos formadores. Frases como “Si fuese un buen trader, no perdería el tiempo tutorizando”, o “El que gana no se dedica a enseñar a los demás” suelen ser el principal razonamiento en su repertorio de erróneas ideas.

 

La formación es un negocio, sí. Que todo depende de la seriedad de quien la imparta y de si se está interesado en que se aprenda o únicamente en facturar, también. Puede resultar fácil, son bastantes las personas que se me viene a la cabeza, que un trader se proponga dar formación y termine ganando más de esta actividad que con su propia operativa en los mercados. La vida da muchas vueltas y uno nunca sabe donde acabará.

 

El trading desde un enfoque docente, consiste en ser más motor que remolque. Por ello pongo por delante el derecho del alumno a equivocarse, frente a mi presunta obligación de hacer de juez implacable ante los presumibles errores del aprendiz.

Las cosas más importantes que puedes aprender haciendo trading no se pueden enseñar, porque saber, lo que es saber, nadie sabe nada. Y yo el que menos. Mi mejor respuesta jamás estará en lo que diga, sino en lo que haga. Demostrar más que mostrar. El trader necesita quererse en el error, algo tremendamente complicado, porque en el acierto todo el mundo está preparado para quererse.

 

Ellos, las personas que se acercan por primera vez al trading, siempre tendrán las mismas esperanzas, los mismos miedos. Yo por el contrario siempre una sensación de desamparo. El trading no es como otro oficio. El trading se basa en aprender unos patrones, unos comportamientos del mercado, una reglas mínimas, pero sobre todo aprender de la experiencia, de la intuición, y eso es algo que no se estudia en el aula; se practica.

 

Mi experiencia en la formación desde el año 2010, me ha mostrado que a lo máximo que puedo aspirar es a que las personas que se interesen en el trading aprenda de lo que hago, de cómo lo hago, y casi nunca de lo que digo. Cuando intento explicar en qué consiste el trading, acabo teniendo la sensación de que cualquier cosa que digo es falsa, incompleta, simple o pequeña. Ellos no opina lo mismo por suerte.

 

Gracias a este esfuerzo, hoy son muchos los que ya ganan en el intradía. De todos y cada uno de ellos he aprendido cosas, y todos fueron especiales. Y es que para ser trader debes ser especial, debes ser un revolucionario, una persona audaz, un inadaptado, una personas que va a contracorriente, un inventor de imposibles, un explorador algo insensato, alguien que no sigue las reglas, al que le atrae el caos o incluso lo crea. En definitiva, son traders antes siquiera de haber visto un gráfico.