Borja Muñoz Cuesta

Amor, trading y consejos

Leer novelas, imaginar trading

Bolsamania | 29 feb, 2016 15:27 - Actualizado: 19:14

Por los e-mails que recibo, parece que sigue trayendo cola el artículo sobre mi pérdida de 4.000€. En la anterior colaboración ya comenté dos puntos de apoyo y mejora para estas situaciones, pero quiero incidir en algunos aspectos más.

Aunque parezca contradictorio, lo que más ayudará a tu trading es no obsesionarse con él. Hasta ahora creíamos que había que concentrarse mentalmente en lo que queríamos conseguir para dedicarle el máximo de energía y tener así mayor probabilidad de éxito. Pero justamente cuando dejamos de pensar obsesivamente en lo que queremos, es cuando de manera más fluida podemos conseguirlo. Parece una contradicción, pero es una constatación empírica, ya que si no tienes una expectativa determinada, no temes el fracaso de no cumplirla, operarás más tranquilo, y eso se proyecta en tus resultados. Para que el trading vaya bien tienes que tener ciertas expectativas, pero no tan elevadas como para tener miedo de no alcanzarlas.

El éxito o fracaso dependen de lo que cada persona utilice como punto de referencia. Mi trading sería un fracaso si quisiera equipararlo al de Lex van Dam, John F. Carter o Víctor Gómez. El trading no es absoluto y objetivamente valorable, sino individual y subjetivo. Esto puede ayudarnos a relativizar las ideas que a veces tenemos sobre lo que supone tener éxito o fracasar. Nos han machacado con la idea de que el éxito tiene que ver exclusivamente con el dinero, incluso que es mayor cuanto más dinero ganas o acumulas. Creo que deberíamos abogar por un trading más humanista, en el que el triunfador no es el que más dinero gane, sino el que más feliz es. ¿Suena raro en boca de un especulador verdad? Pues es lo que creo.

Márcate objetivos diarios alcanzables y que supongan para ti conseguir al menos un pequeño éxito cada día. Puede ser por ejemplo respetar el patrón de entrada, el tiempo delante de las pantallas o la gestión monetaria. Todos los días debemos hacer algo que nos conduzca a nuestro objetivo, vivir de los mercados. La constancia y cimentar los buenos hábitos será nuestra gran virtud. De esta manera, tu éxito se verá como algo que tú puedes hacer, en algo que depende de ti y no de la arbitrariedad del mercado. Un gran éxito no es otra cosa que la suma de muchos pequeños éxitos. El secreto para mantenerse motivado es tener objetivos alcanzables, pero recuerda, no demasiado fáciles ya que si no te suponen ningún esfuerzo no lo sentirás como un éxito.

Se constante y paciente. No te saltes etapas, ni siquiera la de perder. El éxito en el trading es un proceso que puede durar más de lo que queremos, pero siempre llega. Haz todo lo posible por evitar que las emociones gobiernen tu trading, algo que lo hace tan adictivo como desgraciado, y creo yo, muy parecido al amor… Esta semana leí “El amor solo dura tres años” de Frédéric Beigbeder y cuando tope con este fragmento me identifiqué con mi etapa de operativa emocional, tan solo cambiando “amor” por “trading”:

"El amor es una catástrofe espléndida: saber que te vas a estrellar contra una pared, y acelerar a pesar de todo: correr en pos de tu propio desastre con una sonrisa en los labios; esperar con curiosidad el momento en que todo se va a ir al carajo. El amor es la única decepción programada, la única desgracia previsible que deseamos repetir."

Menos mal que no se gana a alguien que nunca se rinde.

Hasta la semana que viene, y buen trading.