- La principal presión para Grecia es la retirada de depósitos
- Si el BCE corta la liquidez a los bancos griegos, podrían tener que cerrar
- Es improbable que ambas partes logren un acuerdo que les parezca positivo

“Un día más, todas las miradas estarán puestas en Grecia, para ver si puede llegar a un acuerdo con sus acreedores y evitar la quiebra y una posible salida desordenada de la zona euro”, afirma Craig Erlam, analista de Oanda.