"La probabilidad de un movimiento del 1% por parte de la Fed ha aumentado"

También crece la preocupación por una desaceleración de la economía estadounidense

jerome powell fed 20220616185118

La actual temporada de resultados estadounidense está marcada por una gran incertidumbre. "El pesimismo es considerable, pero hay valores que podrán superar las bajas expectativas, en particular los nombres que tienen altos niveles de existencias desde principios de año que adquirieron a precios más bajos y que ahora pueden beneficiarse de las subidas de precios", explica Louise Dudley, gestor de Federated Hermes. En este contexto, tras los pobres resultados de JP Morgan y Morgan Stanley, así como el mal dato de inflación de junio, los expertos prevén una escalada de tipos mucho más agresiva por parte de la Reserva Federal (Fed).

Según diversos analistas de la firma norteamericana, estamos asistiendo a una aguda aversión al riesgo por parte de los inversores, que incluye revisiones negativas por parte de los analistas ante un muro de preocupación por las empresas debido a la subida de los tipos de interés y a la persistente inflación creciente.

Los últimos datos confirman que los precios siguen subiendo y que las empresas se enfrentan a un entorno en el que los costes de la mano de obra, el transporte de mercancías y las materias primas se están acelerando. Las empresas con canales logísticos más ágiles estarán mejor posicionadas para capear este entorno en rápida evolución.

En los últimos días, hemos conocido las nuevas subidas de tipos de 50 puntos básicos por parte de los bancos centrales de Corea del Sur (hasta el 2,25%) y Nueva Zelanda (hasta el 2,50%), el Bank of Canada ha sorprendido con una subida de tasas de 100 puntos básicos, hasta el nivel del 2,5%. El alza supone el mayor movimiento del banco central canadiense en dos décadas, desde 1998, y supera las expectativas del consenso, que estimaban una subida de 75 puntos básicos.

En un mercado con una fuerte inclinación hacia las materias primas, el movimiento de la Fed será observado con interés por otros bancos centrales que también luchan por contener y evitar una inflación galopante. Entre tanto, los inversores continúan buscando acciones defensivas y de alto rendimiento en este mercado de riesgo.

En este contexto, los expertos han aumentado hasta el nivel del 80% la probabilidad de una subida del 100 puntos básicos en la siguiente reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) en julio. Y con este escenario cada vez más cerca, la preocupación por una desaceleración de la economía estadounidense a corto plazo también se está acentuando.

CONSENSO EN UNA SUBIDA DE 100 PUNTOS

Y es que los analistas tienen claro que la alta inflación que impera en el mercado está invitando a la Fed a subir tipos más rápido de lo previsto, descartando prácticamente cualquier subida de tipos de referencia inferior a 75 puntos básicos. “El dato del IPC por encima del nivel psicológico del 9% prácticamente garantiza la idea de que la Fed no esperará para continuar con sus agresivos incrementos de tipos para domar la inflación”, apunta Ipek Ozkardeskaya, analista senior de Swissquote Bank.

Por su parte, Garrett Melson, estratega de Natixis, cree que “todavía no es el momento de matizar, en palabras del propio Powell”, pero “las señales siguen apuntando a que ese matiz se convertirá en una fuerza bajista cada vez más poderosa en los próximos meses y el dato de la inflación no cambia eso”.

Este experto apunta que tanto la inflación general como la subyacente repuntaron por encima de las expectativas del consenso, aunque cree que “la importante variación” de los precios de las materias primas y del combustible influirán en la lectura de julio. “Incluso la vivienda, que se mueve con los precios de las casas con un retraso importante, debería empezar a moderarse en los próximos meses, a medida que los precios de los alquileres se han ido recuperando y un mercado de la vivienda más blando se va afianzando”, agrega.

Por su parte, el equipo de Rabobank asegura que hay un 50% de posibilidades que ver un aumento del 1% en los tipos de referencia en la próxima reunión de julio. El banco neerlandés destaca las declaraciones de varios importantes banqueros de la Fed, entre ellos Raphael Bostic, presidente de la Fed de Atlanta, quien ha asegurado que “todo está en juego”; también recalcan que Loretta Mester, su homónima de la Fed de Cleveland, no ha descartado un aumento de 100 puntos básicos en la próxima reunión.

A ellos se ha sumado este miércoles, el gobernador de la Reserva Federal (Fed), Christopher Waller, ha afirmado que está dispuesto a considerar un aumento de los tipos de interés "mayor" en la próxima reunión de julio, que el efectuado en junio. De producirse la subida de 100 puntos básicos, estaríamos ante el aumento de tipos de interés más agresivo llevado a cabo por el banco central desde 1980.

“Además, este miércoles el Banco de Canadá sorprendió al mercado anunciando una subida de 100 puntos básicos, cuando antes del anuncio sólo se habían previsto 78 puntos básicos. En general, nos parece que sería una sorpresa que la Fed no subiera los tipos en 100 puntos básicos en julio (unos 75 puntos básicos no son el mensaje adecuado)”, señalan. Para RaboBank, el tipo de interés de referencia de la Fed llegará al nivel del 3,5% para finales de año. “Esto encaja con la idea de que la Fed necesita provocar una recesión para controlar la inflación en poco tiempo”, sentencian.

“LO QUE SEA NECESARIO”… PERO AL REVÉS

“El Banco Central Europeo está listo para hacer lo que sea necesario para proteger al euro. Y créanme: será suficiente” (“The ECB is ready to do whatever it takes to preserve the euro. And believe me, it will be enough”). Veinte fueron las “palabras mágicas” que Mario Draghi, entonces presidente del BCE, pronunció en inglés en julio de 2012 en un contexto de pura zozobra de la moneda comunitaria y con una agudísima crisis de la deuda soberana. El resto, como se suele decir, es historia: apoyo por parte de Angela Merkel y François Hollande, recuperación de la confianza por parte de los mercados y la eurozona asomando, por fin, la cabeza tras años muy complicados.

El “lo que sea necesario” (“whatever it takes”) encarnó la política del italiano al frente del BCE, una política que ahora funciona “al revés”: “Ya no se trata de evitar una recesión o de preservar la estabilidad de la zona euro, sino de volver a anclar las expectativas de inflación y restaurar la credibilidad, a pesar del riesgo de recesión”. Son palabras de Vincent Chaigneau, jefe de análisis de Generali Investments, quien cree que los bancos centrales deben luchar contra la inflación “cueste lo que cueste, incluso contra una recesión”. “El ambiente financiero seguirá siendo sombrío este verano, ya que los datos económicos se deterioran mientras los bancos centrales mantienen su discurso ‘hawkish’”, apunta.

Para Chaigneau, los bancos deben “seguir apoyándose” en los tan temidos efectos de segunda ronda. El analista de Generali Investments indica que los costes de empleo se han disparado en EEUU y en la zona euro (“donde los datos van muy retrasados”) y señala que la inflación seguirá siendo muy alta en los próximos 12 meses: alrededor del 6% entre los países que han adoptado el euro y un 5% en la primera economía del mundo. Sin embargo, el nivel se moderará en los dos próximos años, un escenario “posible” para Chaigneau, quien advierte que una “normalización relativamente rápida requeriría muy probablemente un fuerte endurecimiento de la política y una fuerte desaceleración económica”.

“Las proyecciones de la Reserva Federal indican que la inflación del índice de precios al consumo subyacente se reducirá al 2,7% ya en 2023, y que el desempleo aumentará hasta el 3,9%. Esto parece bastante optimista: nos tememos que hará falta más sufrimiento económico para que la inflación retroceda tan rápidamente”, sentencia.

Noticias Relacionadas
contador