Mutuactivos acumula liquidez y apunta hacia el Ibex y Londres como las bolsas con más potencial

El crecimiento va a seguir débil, pero en los próximos meses no habrá recesión

  • En sus fondos de renta variable, la tesorería llega hasta el 10%, "pólvora seca" para comprar
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Mutuactivos (Mutua Madrileña)MUTUACTIVOS

El crecimiento va a seguir débil, pero "en los próximos meses no habrá recesión". No obstante, para ese frenazo económico, Mutuactivos, el brazo de inversión de Mutua Madrileña, está acumulando liquidez en sus fondos, una “pólvora seca” que aprovechará para entrar en el mercado cuando haya caídas y comiencen las ‘rebajas’. La gestora apunta hacia el Ibex y el FTSE como las bolsas con más potencial de revalorización.

El escenario base que maneja Mutuactivos es una economía mundial yendo a peor, pero sin recesión. En ese contexto, se le abren dos caminos: que en Europa se le dé vía libre a la política fiscal (con algún gran plan de inversión, por ejemplo, en infraestructuras), lo que generaría más inflación, o que no haya política fiscal y, por tanto, el nivel de precios siga como está.

Para que ocurriese lo primero, la macroeconomía tendría que deteriorarse más, en concreto la germana, dado que Alemania es el único país relevante en la UE con capacidad real para realizar un estímulo de este tipo. “Tendría que subir el desempleo en Alemania para que se asusten un poco, y no estamos tan lejos”, puntualiza Ignacio Dolz, director de Soluciones de Inversión de Mutuactivos. “Alemania hoy está decreciendo y desacelerándose respecto al verano de 2018. Las fábricas germanas podrían llegar a hacer ajustes de plantilla o salariales”, señala el experto.

Con las condiciones actuales, el mercado descuenta que el Euríbor no pase a positivo hasta, por lo menos, el año 2027. “El mercado está pagando los activos predecibles: las ‘utilities’ y las FAANG. Está dejando a un lado las empresas cíclicas por el miedo a la recesión. El inversor compra Iberdrola como si fuera un bono porque el bono no da nada”, según Dolz.

En los fondos de Mutuactivos, los gestores están acumulando liquidez. En los de renta variable, la tesorería ronda niveles del 9% ó el 10%. En los de renta fija, además de tesorería, hay activos “muy líquidos”, como pagarés o bonos a los que les falta solamente un año para vencer. Y esa gran liquidez la quieren poner a trabajar cuando haya correcciones en el mercado y se abran oportunidades. “La bolsa está cara, pero no tanto, tiene cierto margen. Está más cara la renta fija privada”, según el gestor.

EL IBEX 35, EL FTSE 100 O LOS BONOS LIGADOS A LA INFLACIÓN

En las bolsas, sus parqués favoritos son el español y el británico. En el Ibex 35, un 36% del índice aún está lejos de máximos, mientras que este nicho alcanza el 42% en el FTSE 100. En cuanto al Reino Unido, tras el avance parcial logrado este fin de semana con la UE, “parece menos probable un Brexit desordenado”. Pero, con diferencia, la bolsa más barata es la japonesa. Un 72% de las acciones del Topix cotizan lejos de máximos, aunque Mutuactivos le ha dado ‘un respiro’. Ha subido mucho y muy rápido, agotando parte de su potencial en el año. Pero si hay una nueva caída, volverán a entrar en ella.

Sectorialmente, la gestora de Mutua está comprando compañías más cíclicas -papeleras, industriales y materias primas- que ya descuentan en cierta medida un escenario de fuerte desaceleración, como UPM-Kymmene, Volkswagen o Antofagasta. Las combina con otros valores con flujos estables, pero que no coticen a múltiplos “disparatados”, caso de energéticas integradas como Royal Dutch y Total, que tienen menos deuda que en el pasado, ingresos recurrentes y, a pesar de ello, unas valoraciones atractivas. También apuesta por telecos como Cellnex o Euskaltel. Todas estas compañías podrían ser las más beneficiadas si en Europa se implementa una expansión fiscal o Estados Unidos y China llegan a un acuerdo comercial.

En renta fija, Dolz ve valor relativo en la deuda subordinada financiera, en la curva americana y en los activos ligados a la inflación. Estos últimos los juegan a través de bonos ligados a la inflación (TIPS, por sus siglas en inglés) o con ‘swaps’ de inflación, donde se paga una prima y se establece un nivel de inflación objetivo y, si los precios tocan ese nivel, la contraparte está obligada a pagar la diferencia.