Bolsamania

La insostenibilidad del coche eléctrico

Coche eléctrico, sí. Pero, ¿sostenible? Las intenciones del Acuerdo Verde Europeo y el Acuerdo de París son muy loables y marcan como un objetivo prioritario el hecho de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En este sentido, el coche eléctrico se perfila como una solución de futuro. Lamentablemente, no es oro todo lo que reluce.

Actualmente diversas universidades europeas desarrollan diferentes modelos informáticos que analizan las tres variantes e la ecuación: energía, economía y medio ambiente. Estos sistemas permiten estimar las consecuencias futuras de las diferentes políticas y soluciones ecológicas. Y el coche eléctrico no sale bien parado.

Los resultados de las proyecciones más optimistas, las que muestran un escenario futuro con una alta concentración de vehículos eléctricos, son decepcionantes. La clave está en el hecho de que una apuesta por la electrificación a gran escala no tendría por qué cambiar nuestros patrones de movilidad actuales. Esto significa que apenas se lograría reducir en un 15 % las emisiones de gases de efecto invernadero en 2050. Muy lejos de los ambiciosos objetivos antes mencionados (aunque mucho mejor de lo que hoy tenemos).

No se puede ir más lejos por una sencilla razón logística: es muy complicado hallar una alternativa eléctrica para el transporte de mercancías, la aviación y el transporte marítimo. Ni siquiera una reducción drástica de la demanda de transporte (especialmente transporte aéreo), como hemos podido vivir durante la pandemia, nos permitiría una reducción significativa.

Si la actividad económica continúa creciendo, la demanda de energía también aumentará casi inevitablemente. Y la energía limpia no es suficiente para llevar todo el peso. Son muy poco realistas las hipótesis de los optimistas tecnológicos que creen que la tecnología

En cuanto al coche eléctrico, las simulaciones estiman que las reservas mundiales de cobre, litio, níquel y manganeso en las minas (arriba, una mina de litio en África) que requieren sus baterías se agotarán.

La prospección y excavación de nuevas minas, idea que cuenta con el visto bueno de la UE, tendrá repercusiones devastadoras en el agua, la biodiversidad y los derechos humanos de las comunidades locales. Sin duda se trata de un escenario muy diferente al que nos pintan en la mayoría de los discursos políticos. En realidad, invertir en energías renovables y promover el uso de vehículos eléctricos no es suficiente para limitar el calentamiento global y lograr la soñada sostenibilidad.

Fotos – Bild