Bolsamania

Hurgarse la nariz en el coche: ¿por qué?

hurgar nariz dedo coche.
¿Quien no ha visto a alguien en alguna ocasión meterse el dedo en la nariz a otro conductor? Probablemente baste con mirar a un lado y hacia otro en los semáforos, uno de los puntos de encuentro preferidos para este tipo de «enfermos». No, no estoy exagerando ni tan siquiera hay un tono ligeramente despectivo sino la pura realidad: hurgarse en la nariz es una enfermedad. Esta enfermedad tiene por nombre rinotilexis y está clasificada como un trastorno obsesivo compulsivo.

Hace unos años se realizó un estudio en Wisconsin (Estados Unidos) donde se llegó a la conclusión de que esta denominada rinotilexis únicamente afectaba al 1% de la población. Un porcentaje que, en realidad, nos parece bastante bajo después de ver lo que sucede en cada semáforo o por la cantidad de conductores que aprovechan el más mínimo momento de tener una mano libre para intentar buscar petróleo en sus fosas nasales.

La pregunta es, ¿qué tiene de especial el coche para ser el lugar preferido de muchos? La respuesta es sencilla: privacidad. Hurgarse en la nariz no está bien visto socialmente y por ese mismo motivo los conductores prefieren hacerlo desde el más profundo anonimato, la privacidad que les ofrece su vehículo o, incluso, la oficina del trabajo. Lo que no parece estar bien delimitado es la definición de privacidad, puesto que al fin y al cabo estar dentro de nuestro vehículo no nos concede el don de la invisibilidad, puesto que estamos incluso, aún más expuestos que en condiciones normales.

De hecho, algunas encuestas muestran que una persona con rinotilexis suele hurgarse en la nariz unas cuatro veces al día de promedio. No es un trastorno obsesivo compulsivo que tomarse a la ligera puesto que podría conducir a la denominada mucofagia, entendiendo por ésta la ingesta del moco que hemos obtenido al hurgar en la nariz. En cualquier caso, nuestra recomendación es clara: si lo haces en el coche, asegúrate de que nadie te está viendo y, sobre todo, no estropees la carrocería del vehículo.

Fuente: Las Provincias