La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en uno de los principales catalizadores para las empresas en bolsa, y ha catapultado a firmas como Nvidia hacia límites difíciles de imaginar. Sin embargo, los analistas de Janus Henderson se cuestionan si el optimismo sobre esta herramienta tecnológica puede llegar a ser excesivo.
"El sector tecnológico ha evolucionado significativamente en comparación con el año 2000, cuando prácticamente solo se apostaba por las oportunidades que ofrecía Internet para las empresas. Hoy en día, existe una mayor diversidad en cuanto a clientes finales, tecnología final y modelos de negocio. Esto se refleja en la amplia variedad de empresas tecnológicas representadas en diferentes sectores en índices como el MSCI", destacan.
Además, indican que "la exposición al sector tecnológico es más amplia que los índices de referencia", mientras los inversores buscan unos "líderes tecnológicos" que, si están "correctamente identificados", pueden proporcionar "exposición a la innovación, el crecimiento secular, la disrupción, los fuertes márgenes de beneficio y los balances sólidos".
"Empresas como estas ofrecen mucha más resiliencia y ofensiva en términos de crecimiento e innovación. Muchas de las principales empresas tecnológicas actuales también son mucho más rentables y tienen balances mucho más sólidos que en 2000", agregan.
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Ante el auge que ha supuesto la IA para los inversores, muchas voces han comenzado a alertar sobre la posibilidad de que se esté formando una burbuja, aunque en Janus Henderson son optimistas al respecto.
"Nvidia, la primera empresa en superar los 4 billones de dólares en capitalización bursátil y líder de la ola tecnológica de la IA, cotiza actualmente con un PER superior a 30 para el próximo año. Aunque es relativamente alto, no creemos que sea indicativo de una burbuja, teniendo en cuenta que el sector tecnológico cotizaba con un PER de 50 cuando estalló la burbuja puntocom", explican.
Microsoft también ha superado recientemente este hito de capitalización bursátil. En esta ocasión, aseguran que "algunas de las elevadas valoraciones se han visto respaldadas por unos sólidos ingresos y beneficios, a diferencia de muchas empresas en el año 2000, que habían agotado su financiación sin obtener ni un solo dólar de ganancia".
"El sector tecnológico sigue ganando cuota de mercado en la economía mundial gracias a su innovación y su capacidad disruptiva. En los últimos 20 años, todos hemos cambiado nuestra forma de vivir. Estos nuevos hábitos suelen incluir gastar más dinero en empresas tecnológicas, lo que impulsa el crecimiento superior de los beneficios de las llamadas 'FAANG', que han llegado a dominar el mercado bursátil", declaran.
En estos momentos, consideran que "está ocurriendo lo mismo con la ola de IA liderada por Nvidia", pero esperan "que en los próximos años surjan muchos más líderes en este campo".
"A medida que todos utilicemos más IA en el futuro, se abrirán nuevos y más amplios mercados en crecimiento para que la tecnología gane cuota de mercado y siga superando al resto del mercado en términos de crecimiento de los beneficios", manifiestan.
PREVISIONES A FUTURO
Uno de los elementos más importantes que explica el auge de la IA es el elevado gasto que están realizando las mayores empresas tecnológicas del mundo en su desarrollo, por lo que los analistas creen que, si estas inversiones se mantienen constantes, el futuro de la IA está garantizado.
"La IA es similar a una carrera armamentística para las empresas y los países. No prevemos ningún retroceso en el gasto de capital a corto plazo, dado que nos encontramos en una fase temprana de esta tecnología generacional, con mercados y casos de uso cada vez mayores. Al igual que con todas las verdaderas olas tecnológicas, como los ordenadores personales, los móviles e Internet, los largos horizontes de inversión requieren una inversión significativa para alcanzar su verdadero potencial de crecimiento", prevén.
No obstante, se están produciendo cambios en la composición del gasto, y es que "las megacompañías tecnológicas están invirtiendo en centros de datos, talento y chips, y ahora hemos llegado a una etapa en la que el dinero está pasando de destinarse a la formación de grandes modelos de lenguaje (LLM) a casos de uso reales".
"Esto está infundiendo más confianza tanto a las empresas como a los inversores en cuanto a la justificación de las enormes cantidades de inversión en capital que estamos viendo. Las rondas de financiación de OpenAI y xAI recientemente, así como la próxima finalización de Anthropic, respaldan esta narrativa", valoran.
También creen que juega a favor de la IA la reforma fiscal de Trump, puesto que "las empresas pueden ahora deducir el 100% de la investigación y el desarrollo (I+D) nacional, con la prórroga permanente de la bonificación del 100% por amortización acelerada para los gastos de capital que cumplan los requisitos, lo que permite también deducir con carácter retroactivo los gastos de I+D capitalizados entre 2022 y 2024".
"Aunque puede que aún estemos lejos del pico de inversión en capital, debemos ser aún más selectivos a la hora de identificar a los líderes en IA y los verdaderos beneficiarios a medida que surgen las siguientes etapas del desarrollo de la IA y las oportunidades de inversión asociadas", concluyen.











